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Recordando a Chick Hearn, el Andrés Montes norteamericano

El mítico comentarista de los Lakers desde 1961 hasta 2002 acuñó un sinfín de términos baloncestísticos que hoy utilizamos

La historia de la NBA está llena de personajes que pasaron a la historia no necesariamente por movimos deportivos. Propietarios, directivos carismáticos, entrenadores únicos, ilustres espectadores e incluso genios de la retransmisión y la narración deportiva. Chick Hearn fue una de esas personalidades que construyeron a base de ingenio gran parte del vocabulario para describir el espectáculo de la mejor liga de baloncesto del planeta. A Hearn (1916-2002) los aficionados a la NBA le debemos mucho más de lo que podamos imaginar.

Hearn tiene un récord de retrasmisiones consecutivas muy difícil de superar. Un total de 3.338 encuentros narrados de forma consecutiva entre 1965 y 2001.

El que fuera locutor de radio y televisión de los partidos de Los Angeles Lakers durante más de 40 años (1961-2002) acuñó con su ingenio un sinfín de términos para describir muchas de las acciones que ocurren en una cancha de baloncesto y que hoy parece que se lleven llamando así toda la vida.

Hearn tuvo el ingenio de inventar palabras como "Slam-Dunk" (el mate de siempre), "Airball" (un lanzamiento a canasta que no toca ni el aro ni el tablero), "Finger Roll" (acompañar con los dedos la pelota hacia el aro en una bandeja), "Triple-Double" (conseguir dobles dígitos en tres registros estadísticos diferentes en un mismo partido), "Garbage Time" (los minutos de la basura, al principio del segundo cuarto o con un partido decidido), "Postage Stamp" (defensor que acosa al atacante y no se separa de él) y otros menos conocidos en nuestro país como "Matador Defense" (dejar pasar al atacante), "Marge could have made that Shot" (cuando alguien falla un tiro a canasta sencillo, cerca y sin oposición) o "Air-Mail Special" (un tapón que mandaba el balón muy lejos).

Otras expresiones que la imaginativa e incansable mente de Chick Hearn fueron "Lots of referees in the Building, Only three getting paid" cuando el público criticaba una decisión de los colegiados, "Throws up a brick" (tirando un ladrillo) cuando se lanza un tiro a canasta manifiestamente mejorable, y llamó "Boo-Birds" a los espectadores que abucheaban a su propio equipo.

No importa lo que los jugadores hicieran o inventaran en la cancha de baloncesto, el bueno de Chick siempre encontró la mejor forma de describirlo. Todos estos términos prevalecen inmortales en nuestros dñias, y seguirán para siempre unidos al espectáculo del baloncesto, llegando a traspasar las extensas fronteras de la NBA.

De la misma forma que Andrés Montes maravilló a toda una generación en España con sus magníficas retransmisiones durante más de una década, poniendo motes a muchos jugadores a los que exprimía de forma amable y divertida sus más marcadas características, Hearn también supo cómo rebautizar a muchos de los jugadores que le tocó narrar. Aquí van algunos ejemplos.

-'Big Fella' fue Shaquille O' Neal.

-'Mr Clutch' fue Jerry West.

-'The Kid' fue Kobe Bryant.

-'Rook' era Byron Scott, actual entrenador del equipo angelino.

-'Mr Basketball' tuvo el honor de ser George Mikan, a quien adoraba.

-'Cap' fue Kareem Abdul-Jabbar.

Hearn murió en Los Ángeles en el verano de 2002 a la edad de 85 años por las lesiones en la cabeza que le provocaron una aparatosa caída en su domicilio.

En 1991 fue introducido en el Basketball Hall Of Fame de Springfield, convirtiéndose en el tercer locutor deportivo en conseguir ese honor. Desde 2010 cuenta con una estatua en la Star Plaza, al lado del Staples Center.