El éxito, al parecer, no viene sin costes.

Tan emocionante como gratificante, ser aficionado en Oakland a Golden State Warriors en este momento, por desgracia, no es barato. Con el mejor récord de la liga (41-9) y con muchas probabilidades de ganar el título de la NBA, los Warriors han visto como los precios de las entradas han ido subiendo junto con las victorias del equipo.
Después de un crecimiento del 121% cada mes, un asiento en el Oracle Arena en febrero ahora cuesta más que en cualquier otra ciudad que albergue un equipo de la NBA, como informaba Jesse Lawrence de la revista Forbes.
El precio promedio de la entrada para ver a los Warriors en su estadio ronda actualmente los 327 dólares, más del doble de la media de enero que se estableció en 148 dólares. Eso significa también que es un 27% más cara que el segundo equipo al que más cuesta ver en la liga, Cleveland Cavaliers, cuya entrada promedio en el Quickens Loans Arena está en 258 dólares.
Y no es cuestión sólo de un equipo, Atlanta Hawks también ha visto como su impresionante éxito se convertía también en subida de precios, ya que el precio de la entrada en el Philips Arena aumentó un 48% el mes pasado hasta llegar a 162 dólares, ocupando el noveno puesto en la NBA.
Tanto Hawks como Warriors, que el pasado 6 de febrero tuvieron un choque sin precedentes en televisión en cuanto a audiencia se refiere, se enfrentarán por última vez en la temporada regular en el Oracle Arena el 18 de marzo. El precio medio actual para es día está fijado en 450 dólares y es el partido en casa más caro de los Warriors en lo que resta de liga.