La contratación de George Karl como entrenador de Sacrament Kings no ha dejado indiferente a nadie en la liga.

Tampoco hay muchas razones para criticar el movimiento; Karl será el entrenador con más prestigio en los Kings desde Rick Adelman, y el núcleo del equipo tiene el suficiente talento como para que el entrenador puede moldearlo y conseguir algo interesante y relevante con Sacramento.
Pero enterrado debajo de todo el bullciio de Karl se encuentra Tyrone Corbin, el hombre encargado de llevar al equipo de forma interna desde el despido de Mike Malone en diciembre, que ha sido empujado hacia un lado sin miramientos después de que la franquicia le asegurara el pasado mes que terminaría la temporada.
Un compañero entrenador, al menos, simpatiza con él.
"Creo que es una situación desafortunada, al igual que la forma en la que se ha manejado el tema", dijo Stan Van Gundy, entrenador de Detroit Pistons. "Creo que Corbin ha sido tratado muy, muy mal por su equipo. La forma en la que lo han tratado es lamentable e inexcusable en uno de las peores cosas en este negocio, un despido".
Van Gundy asegura que también pensó lo mismo cuando despidieron a Malone (cuyo padre, Brendan, es uno de sus asistentes en Detroit). Pero, según él, una vez que los Kings decidieron dar la oportunidad a Corbin, le debían al menos un mínimo de apoyo.
"Si quieres hacer un cambio, quiero decir, incluso si a la gente no le gusta, obviamente, como propietario, siempre tienes el derecho a cambiarlo. Eso depende de ti", dijo Van Gundy. "Pero no tienes que hacerlo de la forma en la que lo estás haciendo".
"Quiero decir, los rumores han estado en las noticias durante dos semanas, y Tyrone entrenando. Y obviemente, no tiene ningún problema tratando con eso. Tengo dificultades para entenderlo. Es decir, Tyrone Corbin es una persona con clase, fue un jugador con clase y es un entrenador con clase que ha sido tratado muy, muy mal".