James Harden no se anduvo con rodeos cuando se le preguntó en una reciente entrevista dentro del marco del All-Star Weekend quién es el mejor jugador de la liga. El escolta de los Rockets no titubeó al afirmar que, "probablemente, él sea el mejor."
El jugador de la franquicia de Texas ya había realizado una afirmación similar antes de dar comienzo la temporada después de haber logrado la medalla de oro con el combinado estadounidense en el MundoBasket 2014 de España.
En aquella ocasión, la afirmación de Harden fue completamente ignorada y tomada a la ligera. A pesar de haber sido incluido en el Mejor Quinteto de la NBA tras convertirse en uno de los mejores anotadores de la competición, tanto Kevin Durant, MVP de la temporada, como LeBron James se encontraban un escalón por encima del escolta de los Rockets, quien, además, presentó una defensa que dejó mucho que desear.
Sin embargo, Harden ha surgido como un candidato potencial al MVP en esta temporada. El jugador es el máximo anotador de la NBA con 27.4 puntos por partido, a los que agrega 5.7 rebotes, 6.8 asistencias y 2.0 robos. Además, el escolta ha mejorado notablemente su faceta defensiva y se ha erigido como el líder absoluto de unos Rockets que se sitúan en la cuarta posición de la Conferencia Oeste empatados en marca (36-17) con los Blazers, terceros clasificados y verdugos de Houston en la primera ronda de los pasados Playoffs.
A pesar de ello, en la lucha por el premio al Mejor Jugador del Año, Harden dispone de varios competidores de alto nivel. Al escolta, se unen otros nombres como los de Anthony Davis, el propio LeBron James y Stephen Curry, quien está firmando la mejor temporada de su carrera y es el líder en la pista del mejor equipo de la competición, los Golden State Warriors. Ambos jugadores serán compañeros de equipo en un All-Star Game donde buscarán dar el mayor espectáculo posible para sumarse, así, un par de puntos más en la carrera por la gloria del MVP.