Josh Smith mandó a callar a los aficionados de los Hawks la madrugada del martes tras anotar un triple. Pero quién ríe el último ríe mejor y Atlanta fue quien lo hizo con un último cuarto donde consiguieron un parcial de 32-9 para conseguir la remontada (104-96). Sin embargo, el ala-pívot de los Rockets no mantuvo la boca cerrada.
"Esos aficionados son volubles, y unos chaqueteros", dijo Smith a ESPN. "No significa nada para mí".
Smith jugó para los Hawks durante nueve años, de 2004 a 2013, antes de ir a la agencia libre y firmar un contrato con Detroit Pistons, equipo que rescindiría ese acuerdo esta misma temporada para acabar en Houston Rockets. También hay que señalar que el jugador es de Atlanta. Hacia el final de su etapa con los Hawks, los aficionados animaban sarcásticamente sus tiros de tres mal seleccionados, y anoche no fue una excepción, con un Josh Smith que anotó 2 de los 6 lanzamientos de tres que intentó.
Su crítica a los aficionados era una referancia a los tramos anteriores de escasa asistencia en el Philip Arena, antes de que los Hawks se colocaran líderes de la Conferencia Este este año.
Sin embargo, parece ser que hay algo más profundo que eso. Smith parece naturalmente disgustado por el trato de los aficionados de una ciudad en la que había trabajado tanto para la comunidad como es la de Atlanta según informaba Kevin Arnovitz de ESPN.
"Yo he estado aquí durante nueve años, y lo único que hice fue cosas positivas para la comunidad y para el equipo de baloncesto de la ciudad", dijo el ala-pívot.