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Allan Houston y su nueva vida ligada a los Knicks
Una década después de su retirada, el ex-jugador de los Knicks y dos veces All-Star sigue ligado al baloncesto como General Manager de los Westchester Knicks.
Como jugador, Allan Houston se erigió en uno de los principales símbolos de los Knicks de finales de la década de los 90 y principios del siglo XXI, con una sublime y depurada técnica de lanzamiento exterior que se convirtió en su principal sello de identidad en toda la liga.
Con Houston en el equipo, la franquicia neoyorquina alcanzó las Finales de la NBA en 1999 en una plantilla donde también brillaba Latrell Sprewell y donde Patrick Ewing y Dennis Scott daban sus últimos coletazos en la competición. Los Spurs de David Robinson y Tim Duncan se cruzaron en el camino de unos Knicks que no han vuelto a disponer de una oportunidad similar para alcanzar el anillo.
Ahora, y tras una década apartado de las canchas de la NBA desde que anunciara su retirada en 2005, 'Hilo de Seda' Houston continúa ligado al mundo del baloncesto y, en concreto, a la propia franquicia neoyorquina. A día de hoy, el ex-escolta es General Manager de los Westchester Knicks, equipo de la D-League afiliado a la franquicia de 'La Gran Manzana'.
Su conexión con los aficionados del equipo y la comunidad de los suburbios de New York en general lo conviertieron en la principal (y lógica) elección para ponerse al mando de 'los pequeños Knicks'. Durante su carrera como profesional vivió en Greenwich, a poca distancia de las instalaciones de entrenamiento de los Knicks. Hoy, ha establecido su hogar en la frontera de Connecticut y el condado de Westchester, donde puede compaginar su nueva vida laboral con la familiar.
En su nueva labor como director general, Allan ayuda a los jugadores a adaptarse a la vida como jugador profesional de baloncesto, mientras se implica en el desarrollo personal de los jóvenes talentos. Ya sea como futuras estrellas en el Madison Square Garden o en una vida apartada de las directrices del baloncesto, Houston ha puntualizado que su principal premisa es la de conseguir y apoyar a los jugadores para que aprovechen la gran oportunidad de la que están disfrutando, así como para concienciarlos de la vida habitual en su comunidad, tan dura por momentos.
Aunque los resultados no están acompañando la filosofía que quiere implantar Houston (los Winchester son últimos de la División Atlántica con solo 10 victorias, en un claro paralelismo del conjunto de Derek Fisher), el camino a seguir ya ha sido marcado. El propio ex-jugador ha afirmado que está constantemente en contacto con Phil Jackson y Derek Fisher, con la intención de remar todos en la misma dirección para volver a dirigir a la franquicia por la senda de la gloria.