Gary Payton, el indomable

El segundo capítulo de 'Los reyes del Trash Talking' nos trae a uno de los jugadores que más y mejor utilizó esta técnica a lo largo de su carrera: Gary Payton.

Gary Payton, uno de los mejores bases de los últimos 30 años, ha sido también uno de los jugadores que mejor ha sabido explotar el arte lingüístico del 'trash talking'.

Payton no solo era un especialista en esta controvertida técnica verbal, sino que su gran implicación defensiva (fue nombrado Mejor Defensor de la NBA en 1996 e incluido nueve veces en el Mejor Quinteto Defensivo), muchas borde al borde de la legalidad a causa de su gran competitividad e intensidad en la cancha, convirtieron a 'The Glove' en una auténtica pesadilla para los jugadores que tenían que enfrentarse a él.

Su jerga, de las más agresivas, incluso desproporcionadas y violentas, de la competición, siempre conseguía sacar del partido a su rival, dejando mil y una anécdotas a lo largo de sus 17 temporadas en la NBA.

Ya en su etapa universitaria, el base dio muestras del que sería uno de los carácteres más fuertes y conflictivos que han pisado una cancha de la competición norteamericana. Formado en la Universidad de Oregon State, ya en su primer año golpeó a un animador de su propio equipo de baloncesto que realizó un comentario en torno al estilo rapado de Payton.

Otras universidades ajenas también tuvieron que sufrir en sus carnes las primeras perlas de un Payton que se enfrentaba, por igual, a jugadores, entrenadores o aficionados. En un encuentro ante Staton, el base, tras anotar varias canastas consecutivas, se dirigió al entrenador rival para solicitarle que "encontrase a alguien que pudiera pararle."

Berkeley fue otra de las universidades con las que tuvo sus más y sus menos el jugador a lo largo de su ciclo deportivo en Oregon State. El base siempre dedicaba gestos y palabras a los aficionados en los encuentros disputados ante los Golden Bears. Como el propio jugador reconoció: "¿Miles de aficionados contra Gary? Ya sabemos quien va a ganar. Tan pronto como haga algo bueno en la pista, todos se callarán."

Ya en la NBA, tras ser elegido en la segunda posición del Draft de 1990 por Seattle Supersonics, Payton comenzó a forjar su leyenda en la liga, tanto por su gran rendimiento en la pista como por su habitual uso del 'trash talking'.

En 1999, Jamie Feick, pívot de New Jersey Nets y ex del Unicaja, intentó provocar a un Payton que se limitó a contestar con un "¿Qué dices? Si ni siquiera vas a estar en la liga la próxima temporada." Su profecía casi se cumple, pues Feick apenas disputó 149 minutos la siguiente campaña.

Otro jugador que intentó pelear de tú a tú con 'The Glove' fue Jason Kidd, actual entrenador de Milwaukee Bucks y otro de los grandes bases de la NBA de las últimas décadas. Durante un partido en su año rookie, Kidd se acercó a Payton tras colocarle un tapón y le espetó: "Hoy no vas a conseguir nada." El base de los Sonics ni se molestó en responder, simplemente lo miró y se fue antes de anotar 15 puntos casi consecutivos. Tras el encuentro, Payton se acercó a Kidd y le dijo: "Hey, gracias por ayudarme. Tuve un bloqueo mental durante el partido pero tú me despertaste."

Y es que Payton se atrevía con todos. Incluso con el mismísimo Michael Jordan, con el cual tuvo sus más y sus menos a lo largo de su carrera. Ya en su año rookie, Payton tuvo su primer encontronazo con el legendario escolta de los Bulls durante la disputa de un partido de pre-temporada, antes incluso de debutar en la NBA. En aquella ocasión, el base tuvo la difícil papeleta de defender a Jordan, otro de los grandes precursores del 'trash talk' de la historia de la liga, quien no dudó en subestimar al joven jugador: "Vaya, me tocó el novato." Payton no se amedrentó y comenzó un constante intercambio de palabras y canastas entre ambos jugadores favorable, finalmente, a los intereses de Jordan. "Recuerdo que Michael ya estaba en el banquillo tras ser sustituido pero yo no dejaba de decirle cosas", admitió Payton en una entrevista años después.

El culmen de la rivalidad entre ambos jugadores llegó en las Finales de la NBA de 1996, donde se verían las caras por enésima vez. La eliminatoria, de máxima tensión e intensidad, se decidió a seis partidos y supuso el cuarto anillo para Michael Jordan. El segundo partido de la serie, a pocos segundos de la conclusión del mismo, dejó un constante intercambio de insultos entre ambos jugadores que no llegó a más gracias a la rápida aparición de Ron Harper y Shawn Kemp para aliviar la situación. Tal y como reconoció Payton posteriormente: "Nos dijimos de todo. Vete a la mierda. Que te den. Fue así todo el rato." Se podría afirmar que Michael Jordan, también especialista en la materia, fue uno de los pocos que pudo toser a Payton en este aspecto.

John Stockton, de quien hace poco admitió que fue el jugador que más trabajo le costó defender a lo largo de su carrera, también fue víctima de las correrías del jugador. Payton, arrogante tanto dentro como fuera de la cancha, gritaba la palabra "Paper" (dinero), cada vez que anotaba ante Stockton para recordarle su mejor salario en Seattle. ¿Sentido? Poco. Pero así era el 'trash talking' de Payton, buscando cualquier ápice de debilidad o trapo sucio para minar la moral rival.

En otros aspectos, Gary Payton se parecía mucho a la fanfarronería de Larry Bird. En un partido ante Portland en el que estaba especialmente inspirado en el aspecto ofensivo, 'The Glove' se dirigió al banquillo rival tras anotar una bandeja para recalcar: "Puedo hacer lo que quiera, cualquier cosa."

Unos banquillos que no parecían despertar demasiada simpatía en el jugador. En mitad de un partido ante los Wolves, Payton se dirigió al técnico Sidney Lowe, bastante activo en la banda, y le dedicó un cariñoso "Siéntate, pitufo."

Una vez, con los Kings como rival, Payton se cansó de un aficionado que no hacía más que increparlo continuadamente. El base se dirigió a él y le dijo: "Has pagado para verme. Yo no he pagado para verte a tí. Así que cállate, siéntate y ve el partido."

En otra ocasión, Payton se cebó con un Kenny Anderson al que espetó un "Al menos nadie verá como te supero" antes del comienzo de un partido ante los Nets en un pabellón totalmente repleto de espectadores.

La temporada pasada fue muy comentada la acción de Lance Stephenson de soplar en la oreja a LeBron James durante la celebración de los Playoffs. Una acción que ya había realizado Gary Payton dos décadas antes con Eddie Jones como víctima.

Incluso el propio José Manuel Calderón, actual base de New York Knicks, tuvo que sufrir en sus carnes la guerra dialéctica del Hall Of Fame. Como afirmó el base español: “Estuvo todo el partido provocándome pero como yo no entendía nada de inglés no le funcionó y me miraba como pensando: que duro es este tío”. Poco que decir del que presenta el dudoso honor de ser el segundo jugador al que más técnicas han pitado a lo largo de su carrera.

En una ocasión, las palabras de Gary Payton trascendieron la peligrosa barrera de la integridad física. En el descanso en un partido ante Denver, Gary Payton y Ricky Pierce se enzarzaron en una acalorada dicusión en la que ambos jugadores amenazaron con llegar a unas armas que afirmaron tener en los propios vestuarios.

La actitud competitiva de Payton iba intrínseca en la propia personalidad del jugador. Uno de los episodios más sorprendentes del jugador lo traer Phil Taylor, periodista de Sports Illustrated. En una ocasión, Taylor se dirigió a las instalaciones de entrenamiento de los Supersonics para entrevistar al jugador. Durante un buen rato, el periodista presenció una sesión de lanzamiento a canasta por parte de un Payton... ¡qué no paraba de hacer 'trash talking' a un defensor imaginario cada vez que anotaba! El propio Payton admitió en la posterior entrevista que no era consciente de ello, que esas frases le salían de forma natural según entrenaba.

Comentarios recientes