Al pívot de los Detroit Pistons, Andre Drummond, cada vez se le ve más quemado por la falta de rumbo de su equipo y anoche ante los Boston Celtics su entrenador Stan Van Gundy viendo el poco interés que estaba mostrando en jugar 'como sabía' decidió sentarle en el banquillo para hacerle entender que no podía seguir así. Nadie pone en duda que el pívot de 22 años es uno de los interiores con más futuro de toda la liga, pero es cierto que todavía deja bastantes dudas en muchos apartados del juego, como los tiros libres y los movimientos fuera del poste.
El jugador acabó el partido con unos nada despreciables 22 puntos, 14 rebotes y 1 tapón en 27 minutos, fallando los 3 lanzamientos desde la personal de los que dispuso. Los Pistons perdieron en el Palace de Auburn Hills ante los Celtics por 113-103 con un Isaiah Thomas superlativo, que logró su mejor partido de la temporada con 34 puntos y acercó todavía más a los de Massachussetts a los Playoffs mientras Van Gundy y Drummond discutían sus problemas.
Lo que hizo cabrear al entrenador de los locales fue la actitud de su center al principio del tercer cuarto, justo después del descanso, cuando Kelly Onylyk anotó con facilidad una bandeja que no tuvo ninguna defensa por parte de su par, lo que sentó muy mal a Stan Van Gundy, que con su habitual postura con los brazos cruzados, empezó a vociferar órdenes sin percibir que Drummond le estaba escuchando. Por eso decidió sentarle en el banquillo.
Tras el partido ambos dijeron que estas charlas les venían bien para saber el punto de vista del otro. Van Gundy es muy comunicativo y por parte de la prensa se pueden exagerar algunas de sus acciones, pero tras el partido salió en defensa de su pupilo. "Es un buen chico y sabe lo que tiene que hacer, y va a hacerlo"
Andre Drummond está mejorando ligeramente sus números de la temporada pasada, arrastrando unos 13,7 puntos, 13,4 rebotes, 0,9 robos y 1,8 tapones en 30,4 minutos por partido.