Después de perder brevemente los puestos de cabeza, los Grizzlies han vuelto a aferrarse a la segunda plaza (54-25) de la Conferencia Oeste, posición que ocupa con media victoria de ventaja sobre San Antonio Spurs (54-26) y una sobre Los Ángeles Clippers y Houston Rockets (53-26).
Memphis ha sido una de las grandes potencias del 'Salvaje Oeste' a lo largo del año y candidato al campeonato y ahora que se acercan los Playoffs, las lesiones amenazan con asaltar las esperanzas de la franquicia de Tennessee a pocos días de dar comienzo la post-temporada.
Con Tony Allen de baja durante los últimos seis partidos por una lesión en el muslo, quien preocupa ahora, y mucho, es Mike Conley, quien podría no volver a disputar ningún encuentro de regular season a causa de un esguince en el tobillo derecho.
El propio base ha reconocido que su lesión carece de gravedad y que su intención es la de regresar antes que acabe la temporada regular para llegar con ritmo de competición a los Playoffs, aunque el cuerpo técnico de los Grizzlies será cauteloso. Perder a uno de sus principales referentes sería desastroso para los objetivos de la franquicia.
El pasado mes de diciembre, Conley ya tuvo que perderse cuatro partidos a consecuencia de molestias en el mismo tobillo, por lo que en Memphis no quieren forzar al base aunque ello conlleve poner en riesgo la posición como cabeza de serie. Portland ya ha asegurado dicho privilegio tras erigirse como campeón de su división y Golden State ha confirmado su inexpugnable liderato de conferencia, por lo que cuatro franquicias lucharán por las dos plazas finales, las cuales aseguran el tan importante factor cancha.
Sin embargo, esta temporada ha terminado por demostrar que en la Conferencia Oeste la posición no asegura nada y cualquiera puede vencer a cualquiera. Por el momento, Conley luce una bota especial para no forzar su tobillo mientras camina y será tratado con hielo y estímulos eléctricos para asegurar su recuperación.