Golden State Warriors, campeones de la NBA

Los Warriors se proclamaron campeones de la NBA en el Quicken Loans Arena tras vencer a Cleveland Cavaliers en el sexto partido.

Con una victoria 105-97 sobre Cleveland Cavaliers en el Quicken Loans Arena, los Warriors cerraron la Final de la NBA (4-2) ganando su primer campeonato desde 1975.



Han sido el mejor equipo de la liga durante la temporada regular, y han terminado con un récord de 83-20 que lo certifican como uno de los mejores equipos de la historia. Armados con el MVP Stephen Curry y un baloncesto alegre, divertido y en ocasiones indefendibles, disciplinado y sin descuidar la defensa, Golden State se ha convertido este año en una fuerza imparable.



Han tenido algunos descansos, como cualquier equipo campeones requieren. Su camino hacia la final ha sido más fácil de lo esperado debido a las lesiones de los oponentes (todos y cada uno de los bases rivales se han lesionado) y consiguieron llegar a la Final con 15 hombres relativamente saludables, todo un milagro, este año estaban tocados por una varita. Aunque tampoco debe confundirse la suerte de no haber sufrido bajas con el rendimiento implacable que han tenido durante todo el año.



Cleveland, por su parte, se tuvo que encomendar a LeBron y sólo a LeBron tras las lesiones de Kyrie Irving y Kevin Love y la ineficacia aparente del resto de jugadores de la plantilla.



El partido definitivo fue como el resto de la serie, LeBron James se echó al equipo a sus espaldas (38 puntos, 12 rebotes y 9 asistencias), pero no fue suficiente. Un Goliat convertido en un David ante un equipo repleto de jugadores como David que se convirtieron en Goliat.



Se trata de unas Finales de la NBA que no se olvidarán pronto. Cinco de los seis partidos fueron increíbles e incluyeron actuaciones individuales históricas, y además terminó con el mejor equipo alzando el trofeo Larry O'Brien.



El partido en sí tuvo la tónica de los demás encuentros, ambos equipos intercambiaban parciales, aunque esta vez fueron los Warriors quienes tenían la iniciativa y supieron contestar cada vez que Cleveland se acercaba.



Draymond Green sumó un triple-doble (16 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias), pero la estrella fue André Iguodala (25 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias) que culminó su magnífica noche recibiendo el MVP de las Finales demostrando, al igual que Kawhi Leonard, que defender bien a LeBron James es sinónimo de una soberbia actuación.

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