El Presidente de Operaciones de Baloncesto de Indiana Pacers, Larry Bird, se ha propuesto hacer cambios drásticos en la forma de jugar del equipo. Después de construir un prometedor proyecto en base a una sólida y casi infranqueable defensa, los Pacers se derrumbaron la pasada temporada a raíz de la grave lesión de Paul George, la salida del equipo de Lance Stephenson y el descenso del rendimiento de Roy Hibbert.
El traspaso del propio pívot a Los Ángeles y la firma de David West a San Antonio ha terminado por cerrar una etapa en Indiana y Bird quiere que el equipo evolucione a una proyección mucho más ofensiva. Su objetivo es claro: "Quiero que corramos un poco más. Quiero que el equipo anote entre seis y ocho puntos más por partido", fueron las palabras del mítico ex-jugador en una reciente rueda de prensa.
Los Pacers promediaron 97.3 puntos por partido la pasada temporada. De confirmarse los mejores pronósticos de Bird, el ataque de la franquicia ascendería de la 24ª posición a la tercera mejor de toda la NBA, tan solo por detrás de Golden State Warriors y Los Ángeles Clippers, dos de los equipos más atractivos y divertidos de ver.
Para ello, el directivo de Indiana ha mostrado su apuesta por el small-ball, una técnica que tan buenos resultados ha dado en los últimos dos años en los campeonatos de Golden State Warriors y San Antonio Spurs, y que ahora quiere introducir en sus Pacers. La primera medida de Bird pasa por desplazar a Paul George a la posición de '4', algo que ya confirmó hace unas semanas. El propio jugador afirmó que "no le importaría jugar algunos minutos como ala-pívot."
La propia concesión de George al nuevo estilo de juego da mayores facilidades para la implantación del mismo, aunque Larry Bird ha dejado bastante claro que la decisión no depende, ni mucho menos, del jugador.
"Bueno, él no toma las decisiones aquí. No voy a entrar en una batalla con Paul George por su deseo de donde jugar. Puede jugar en cualquier posición de la cancha, pero quiero que seamos un equipo con un buen ataque y la decisión está tomada. Creo que va a ser una gran ventaja para él y un buen ajuste para el equipo."
Con una postura tan tajante, solo queda esperar para comprobar los primeros coletazos del nuevo proyecto de Larry Bird y sus Indiana Pacers.