Ayer mismo salían a la luz declaraciones de Jordan Hill tras salir de los Lakers en las que el center de Carolina del Sur volvía a asestar un fuerte golpe a la figura de Kobe Bryant dentro del vestuario angelino.
Hill, recientemente fichado por los Indiana Pacers, hacía hincapié en que "todo lo que se escuchaba en la pista salía de la boca de Kobe". Estas declaraciones vuelven a abrir las opiniones sobre el papel de Kobe Bryant en Los Angeles Lakers y como influye su actitud extremadamente competitiva en el vestuario.
Bryant, un competidor incansable, siempre ha destacado por su ética de trabajo, pero este hecho le ha costado más de un problema en el vestuario con compañeros que, a su parecer, no se estaban esforzando lo suficiente a los ojos del manda más de los Lakers. Estas disputas han provocado salidas y comentarios de sus compañeros al abandonar el equipo criticando duramente su figura.
En los últimos años, con la decadencia de los Lakers, han aumentado los problemas con compañeros y los comentarios de ex-jugadores que compartieron vestuario con Kobe Bryant. Conocidos son los casos de Shaquille O´Neal, con el que, pese a jugar varias campañas, no llegó a cuajar una buena relación, o Dwight Howard, el cual acabó abandonando la disciplina angelina tras su mala relación con Bryant y con el que existió un altercado durante la pasada campaña en el que durante la disputa de un partido Howard propinó un codazo a Bryant defendiendo el balón y este le llamó "delicado", declaraciones que ampliaría ante la prensa al denominar al pívot de los Houston Rockets como "osito de peluche".
Pero quizás uno de los casos más espectaculares fue el que relató Smush Parker hace años tras unas declaraciones en las que Kobe Bryant criticaba a la plantilla de Los Angeles Lakers de la temporada 2006 al completo. Parker destacó que, sin ningún tipo de odio, apreciaba el papel como jugador y como competidor de Bryant, pero no así como persona. "Mediada la temporada del primer año que coincidimos, intenté mantener una conversación con él. Trabajaba conmigo, nos veíamos las caras a diario. Me dijo que no podía hablarle. Que no tenía las suficientes muescas en el cinturón como para hablar con él. El problema era que lo decía completamente en serio".

Pero, lejos de ser únicamente un problema con los compañeros, son conocidas las críticas de otros jugadores de la liga y, sobre todo, la negativa de muchos jugadores, estrellas incluidas, que rechazan jugar en los Lakers con Kobe Bryant. Este tipo de problemas, sobre todo de soberbia, han condicionado negociaciones con jugadores, rechanzando algunos incluso la posibilidad de siquiera sentarse a negociar.
A finales del año pasado se hacían públicas las declaraciones de un agente de jugadores NBA sobre Kobe Bryant: "He tenido muchos clientes en los últimos cinco años, buenos jugadores, que no quisieron jugar con Kobe. Ellos ven que los compañeros de Kobe se convierten en cabezas de turco en las crónicas. Cualquiera que desafíe el protagonismo de Kobe termina convirtiéndose en objetivo de los medios. Incluso Shaq”
El último caso de negociaciones torpedeadas por Kobe Bryant se produjo hace poco menos de un mes en la reunión que los Lakers mantuvieron con LaMarcus Aldridge, el agente libre más codiciado y que finalmente firmó por los San Antonio Spurs. Según diversas fuentes, Kobe Bryant mantuvo una actitud superior y no conectó en ningún momento con Aldridge, lo que terminó por hundir una presentación que no había terminado de convencer al interior texano tras no mostrarse un proyecto deportivo competitivo.
Además, en más de una ocasión se ha criticado que su papel como mentor de los novatos no es para nada correcto. Su trato con los rookies, según múltiples comentarios, nunca ha sido lo que se debería esperar de un jugador franquicia y esto ha provocado que incluso algunos jugadores no se mostrasen del todo convencidos con la posibilidad de llegar a los Lakers.
Por otra parte, sí es cierto que también existe otra gran parte de jugadores que se enorgullecen de haber jugado con Bryant y de tener una buena relación con él, como Pau Gasol o Derek Fisher. No son todo críticas, pero estas han incrementado en los últimos años con la decadencia de los Lakers y el propio Kobe Bryant.

Y es que la decadencia de Kobe Bryant es otro de los aspectos criticados del cinco veces campeón de la NBA con los Lakers, en gran parte debido a sus exigencias económicas. Sus graves lesiones de las últimas temporadas han mermado fuertemente su nivel, jugando únicamente 41 partidos en las dos últimas temporadas, algo que no le impidió renovar con un contrato multimillonario y por el que en esta temporada, su última como profesional en principio, cobrará 25 millones de dólares, tope de la NBA esta temporada.
Este aspecto con el salario hipotecando el proyecto de los Lakers ha sido uno de los mayores ataques que ha recibido en escolta de Philadelphia en los últimos años. Se le critica que su ego no le permitiera seguir el camino de otros grandes jugadores como Dirk Nowitzki y rebajarse el sueldo en beneficio de la franquicia, aumentando así las posibilidades de formar un proyecto deportivo competitivo.
El mayor ídolo angelino desde Magic Johnson, alabado por su juego pero criticado por su comportamiento. Un héroe que parece convertirse cada vez más en el villano de su propia franquicia.