Jordan Hill, el nuevo pívot de Indiana Pacers, ha sido detenido en Atlanta, Georgia, por presunta conducción temeraria. Se le acusa, supuestamente, de circular a casi 170 kilómetros hora en una autopista local y obligar a la policía a perseguirle durante varios kilómetros.
Larry Bird, presidente de la franquicia ha asegurado que "no van a dejar pasar este incidente". Parece que la etapa de Jordan Hill en Indiana no empieza demasiado bien.