Jimmy Butler acaba de firmar una extensión de contrato con los Chicago Bulls y vestirá de rojo y negro por lo menos durante cuatro temporadas más, salvo traspaso inesperado. Por su parte, a Derrick Rose le restan dos años más de contrato con la franquicia afincada en La Ciudad del Viento. Ambos jugadores han sido el centro de los rumores que afirman que su relación no pasa por su mejor momento, en una situación que tendrán que solventar teniendo en cuenta el compromiso contractual que presentan con el equipo.
Para alivio de los aficionados y la directiva de Illinois, las calmas volverán a su cauce más temprano que tarde. En unas palabras para ESPN, Butler ha confirmado que trabajará para mostrar el máximo rendimiento en su equipo mientras mejora su química con D-Rose.
"La química existente entre nosotros mejorará. Lo haremos. Es lo mejor para nosotros y para el equipo. No creo que ninguno de nosotros salga del equipo a corto plazo y necesitamos que el ambiente aquí sea el mejor."
Y no solo en el aspecto interpersonal. El pasado curso, los Bulls presentaron un aumento de 2.9 puntos anotados por cada 100 posesiones respecto a sus adversarios cuando ambos jugadores coincidían la pista, fruto, en gran parte, del paso adelante dado, ofensivamente, por el escolta el pasado curso, quien puso el broche de oro a su temporada individual con el galardón al Jugador Más Mejorado.
La gran incógnita es como responderán, y no solo ellos sino todo el equipo, con la llegada del entrenador Fred Hoiberg al banquillo tras cinco años de trabajo de Tom Thibodeau. Al menos, tanto Rose como Butler han dado el primer paso para que los Bulls afronten la temporada con las máximas aspiraciones posibles.