Breadcrumb
Isaiah Thomas, en búsqueda de la gloria
El base de los Celtics ha reconocido que trabaja duramente para convertirse en el mejor jugador 'pequeño' de la historia de la competición.
Isaiah Thomas es uno de los jugadores más eléctricos y con uno de los juegos más vistosos y entretenidos de toda la NBA. A pesar de su pequeña estatura (1.75 metros), el base atesora una gran calidad y una notable capacidad anotadora, como ponen de manifiesto sus 19.0 puntos de media durante el pasado curso en sus 21 encuentros con los Celtics, una cifra que aumenta hasta los 26.4 tantos tomando como referencia 36 minutos de promedio.
Tras su traspaso a Boston procedente de la cálida Arizona, Thomas se convirtió en el principal referente ofensivo de unos Celtics que lograron alcanzar los Playoffs a pesar de estar inmersos en un completo proceso de reconstrucción. Allí, el jugador promediaría 17.5 puntos y 7.0 asistencias por duelo aunque no pudo evitar la eliminación por la vía rápida ante Cleveland. Aún así, las bases del futuro de la franquicia comenzaron a echar raíces con el base como pieza importante del nuevo proyecto.
Si bien seguir mejorando y luchar por las plazas más altas de la Conferencia Este es el objetivo a medio-largo plazo de la franquicia, el del jugador es todavía mucho más ambicioso. En unas palabras para el medio MassLive.com, Thomas reconoció que el gran reto de su carrera es el de convertirse en el mejor jugador de la historia de la NBA de baja estatura.
Si tomamos como referencia el 1.80 de altura como tope (por encima nadie hace sombra a los 183 centímetros de Allen Iverson) el gran rival del base de los Celtics es Calvin Murphy. En sus 15 años de carrera en la NBA, el ex de los Rockets y Hall Of Fame desde 1993, promedió 17.9 puntos y presentó un registro de eficiencia (PER) de 18 puntos. Incluso a día de hoy, Thomas tendría que competir por Ty Lawson, nuevo jugador de Houston Rockets, por dicho honor.