La selección española no bate récords tan solo dentro de la cancha y ha extrapolado su hegemonía europea a la televisión.
La final del EuroBasket entre España y Lituania fue seguida por 6.1 millones de personas en nuestro país, un 44.5% del share, convirtiéndose en el partido de baloncesto más visto en la historia de la televisión nacional.
Esta cantidad aumentaría hasta en 300.000 espectadores más en el momento cumbre en el que el capitán Felipe Reyes levantaba el trofeo que los erigía como nuevos campeones de Europa.