Este miércoles, Ricky Rubio volvió a tener que retirarse de un partido lesionado. Aunque no parece que sea grave, puede que en la franquicia decidan que tenga que perderse algunos encuentros por precaución, política de prevención a la que los Minnesota Timberwolves nos están empezándose a acostumbrar y que como demuestra la última recaída parece incluso insuficiente. Sin embargo, según Associated Press, parece que podrá jugar este viernes contra los Sacramento Kings.
El base español de 25 años no pudo terminar el encuentro contra los Atlanta Hawks por molestias en el tobillo derecho, el mismo que le hizo perderse 60 partidos la pasada temporada. Ricky se había torcido el tobillo durante el partido que los Wolves ganaron ante los Sixers un día antes, pero pudo continuar en la cancha sin problemas. Sin embargo, el miércoles no tuvo buenas sensaciones y tuvo que marcharse a los 21 minutos, sin poder ayudar a su equipo a conseguir la victoria.
Ricky Rubio on his left ankle, which got a turnip wrap from Arnie Kander: pic.twitter.com/0suXa6pJkh
— Jon Krawczynski (@APkrawczynski) noviembre 26, 2015
El historial de lesiones de Rubio desde que llegó a la NBA empieza a ser preocupante, y el propio jugador no esconde su frustración. "Empiezas a preguntarte por qué. Después de trabajar todo lo que has trabajado en recuperarte. Pero hay algunas cosas que escapan de tu control. No quiero estar preocupado. Solo quiero seguir trabajando duro y estar preparado para el próximo partido".
Esta temporada, el jugador español acumula 10,4 puntos, 4,7 rebotes, 8,5 asistencias y 1,7 robos de balón en 30 minutos por partido.