Los New York Knicks no están demasiado contentos con el rendimiento de José Calderón, y es que el base extremeño ya tiene 33 años y después de encadenar varias lesiones en el último año su consistencia en la cancha se ha visto resentida. Por este motivo, y por que la franquicia quiere empezar a dar pasos hacia delante en su búsqueda de un proyecto que pueda competir por el anillo, se han puesto como objetivo encontrar un base de primer nivel de cara a la próxima temporada, pero podrían empezar a moverse en el mercado desde este martes, cuando los equipos podrán empezar a negociar por jugadores firmados el pasado verano.
Según el New York Post, los Knicks no están contentos con los bases de la plantilla y quieren atar a un jugador consagrado de primer nivel de cara a la próxima temporada, aunque no descartarían empezar a allanar el terreno. Si Brandon Jennings o Mike Conley se ponen a tiro, intentarán conseguir ya el traspaso de cualquiera de los dos.
Existen muchas dudas sobre el futuro de Jennings en Detroit y el de Conley en Memphis. Los dos jugadores acaban contrato este verano y se convertirán en agentes libres. Los Knicks tendrán espacio salarial para fichar a una estrella, y las necesidades más apremiantes en la plantilla es la de un base.
Calderón tiene muchas papeletas para salir del equipo neoyorquino en un traspaso potencial para intentar atraer a Jennings o Mike Conley. El base de los Detroit Pistons afronta la última etapa de su recuperación y espera volver a las canchas antes de enero, después de estar 11 meses de baja por la rotura del tendón de Aquiles de su pierna izquierda, en enero de 2015. El jugador de 26 años será agente libre en verano y después de que los Pistons firmaran un contrato de 85 millones de dólares a Reggie Jackson, la salida de Jennings de Detroit parece un escenario bastante lógico. Los Pistons podrían incluso traspasarlo antes de febrero para obtener algo a cambio antes de que venza su contrato.