Restan poco más de dos semanas para el comienzo de los Playoffs y en la ciudad de Los Ángeles están a punto de recuperar a una de sus principales estrellas en el momento más importante de la temporada para los equipos de cabeza.
Aunque se llegó a especular, para desesperación de la afición angelina, con que su presencia en post-temporada corría serio peligro, finalmente, Blake Griffin ha sido dado de alta por el cuerpo médico de los Clippers y se espera que regrese a las canchas de la liga este domingo ante los Wizards después de cumplir su sanción de cuatro partidos por el incidente violento que protagonizó con un miembro del staff.
Este encuentro en el Staples Center ante los capitalinos supondrá la primera aparición del ala-pívot desde que disputara su último partido el pasado 25 de diciembre. Una lesión muscular en el muslo y la posterior fractura en la mano tras golpear repetidamente al utillero del equipo lo han mantenido en el dique seco en más de 40 partidos desde entonces o, lo que es lo mismo, media temporada en blanco.
Con tan solo siete partidos por delante de regular season, Griffin tendrá que acometer una aclimatación express para afrontar la primera ronda de los Playoffs al mejor nivel posible y perfectamente acoplado al sistema de juego y a sus compañeros.
Sea como sea, la aportación del ala-pívot, quien estaba firmado una sensacional temporada hasta el momento de su lesión, se presenta como vital si los Clippers quieren firmar un buen papel en Playoffs, con un hipotético enfrentamiento ante Golden State en las Semifinales de Conferencia si se cumple el guión establecido.