A pesar de haber encadenado varios malos años en cuanto a resultados, los New York Knicks siguen siendo el equipo más rentable de los 30 que forman la NBA. Gracias al gran mercado que tiene detrás, una de las ciudades más cosmopolitas del planeta, y a su gran tradición baloncestística, el equipo ha despertado siempre el interés de millones de personas tanto dentro de N.Y como fuera, y es por eso que los Knicks son uno de los mejores escaparates para el resto del mundo, y atraen multitud de negocios y oportunidades de patrocinios para sus jugadores que en equipos de otras localizaciones no se darían.
Es por eso que cuando a un jugador bueno le traspasan a los Knicks, sabe que aunque va a pagar más impuestos que en un equipo en Oklahoma o Texas, tendrá muchas más ocasiones de firmar lucrativos contratos de publicidad con infinidad de marcas. Los Knicks son, junto a los Lakers, el equipo más comercial de la NBA.
Y Derrick Rose, que llegó el pasado verano en un traspaso que nos dejó a todos de piedra, no es ajeno a este fenómeno. El base de los Knicks ha hablado sobre todos aquellos aficionados que han ido dejando de seguir al equipo debido a los malos resultados, y apuesta por que regresarán si el equipo sigue sumando victorias, como viene haciendo las últimas semanas.
En los últimos 17 años, los Knicks solo han ganado una eliminatoria de Playoffs, algo que Rose está seguro de que está a punto de cambiar. En declaraciones que ha recogido Ian Begley, de ESPN, el jugador de 28 años se muestra confiado en que esta temporada las cosas mejoren mucho para los neoyorquinos, y empiecen a recoger los primeros frutos de la reconstrucción que está orquestando Phil Jackson.
Lo peor ya ha pasado.