Los New Orleans Pelícans pudieron haber dado un golpe de efecto al mercado el pasado verano en la agencia libre si los planes le hubieran salido bien. Y no hablamos de que podrían haber firmado a Kevin Durant, ya que el MVP de 2014 probablemente ni se hubiese reunido con ellos. Del jugador que estamos hablando no es otro que Harrison Barnes, a quien los Warriors decidieron no renovar para poder hacer frente a la incorporación del mencionado Durant.
Según ha desvelado Zach Lowe en ESPN, los Pelicans se marcaron como objetivo realista atraer al alero de 24 años, pero los Dallas Mavericks fueron más rápidos y más persuasivos y le firmaron un contrato máximo de 4 años y 95 millones de dólares.
Los Pelicans tenían espacio salarial de sobra como para afrontar el actual contrato de Barnes, y a todas luces para el jugador habría sido un movimiento muy interesante, ya que le daría la oportunidad de jugar junto a Anthony Davis. Mirando los resultados y las clasificaciones, su llegada a Nueva Orleans habría sido más positivo tanto para él como para el equipo de Luisiana.
Sin embargo, Barnes pudo preferir firmar por Dallas Mavericks para posicionarse como el sucesor de Dirk Nowitzki como jugador franquicia del equipo texano.
En su lugar, los Pelicans incorporaron a Solomon Hill por 4 años y 50 millones de dólares y a Terrence Jones, por una temporada y 1,1 millones. También firmaron un contrato de 34 millones y 4 años a E'Tawn Moore y a Langston Galloway por 2 temporadas y 10 'kilos'.
Harrison Barnes está cumpliendo las expectativas, al menos a nivel individual, y lidera a los Mavs en anotación con unos promedios de 20.6 puntos, 5.3 rebotes, 1.4 asistencias y 0,9 robos por partido.