Solo llevamos dos madrugadas de la nueva temporada NBA 2017-18 y ya tenemos dos lesionados de gravedad con altas probabilidades de que no van a regresar en lo que resta de campeonato. Si el martes por la noche era Gordon Hayward el que se destrozaba el tobillo a los cinco minutos de comenzar el partido, la pasada madrugada le tocó a Jeremy Lin sufrir la peor cara del deporte de máxima competición.
El base de los Brooklyn Nets dejó a la comunidad NBA en vilo por su reacción después de una mala caída tras un intento de bandeja, en el que se lesionó la rodilla de su pierna derecha, mediado el último cuarto del partido que su equipo perdió en Indiana ante los Pacers, tuviendo que abandonar el parqué entre lágrimas. Por su reacción al tocarse la articulación nada más caer podemos suponer que se trata de algo muy grave, aunque todavía no hay ningún parte oficial.
Ahora fue Jeremy Lin sale lesionado de la rodilla #NBAxESPN
— Pablo Viruega (@PabloViruega) 19 de octubre de 2017
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La desoladora reacción del base de 29 años, que después de palparse la rodilla rompe a llorar diciéndole a sus compañeros "I`m done", no ofrece muy buenos presagios, aunque habrá que esperar con los dedos cruzados por si se trata de una dolencia menor, como un esguince o una distensión de ligamentos.
No obstante, la mayoría de medios internacionales y estadounidenses dan por hecho que Lin podría sufrir una rotura del ligamento cruzado, lo que le obligaría a pasar por el quirófano y a despedirse de la temporada en su primer partido.