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La época dorada de la NBA
Al enorme talento acumulado en varios equipos de la liga, se suma el compromiso de sus estrellas con los temas sociales más relevantes.
Desde el escándalo de Donald Sterling y la contundencia con la que respondió Adam Silver, hasta la críticas de Steve Kerr contra la nueva política de himnos de la NFL o la condena de la NBA y los Bucks contra el abuso de autoridad que tuvieron los policías de Milwaukee contra Sterling Brown.
Baloncesto no es lo único de lo que se habla en la mejor liga del mundo. Sus componentes están comprometidos a mejorar el entorno en el que viven y a provocar un impacto positivo en los espectadores y seguidores que no tienen una voz tan potente como la que tienen las súper estrellas en su posición. La brutalidad policial o el asesinato de ciudadanos de raza negra a manos de los cuerpos de seguridad, desató las primeras reacciones. Con la llegada de Trump y su presumida xenofobia, jugadores como Curry, Durant o LeBron James. Los Warriors incluso antes de que el presidente de los Estados Unidos ocupara la Casa Blanca, se negaron a ir para ofrecer el trofeo Larry O’Brien conquistado en 2017. “La invitación está retirada” twitteó Trump tras escuchar la decisión de la boca de Curry.
Adam Silver: "Do not stick to sports" https://t.co/B6g1cDlM9q
— Sports Illustrated (@SInow) 24 de mayo de 2018
La charla que tuvieron James y Durant en un coche hablando sobre el momento que vive su país, despertó la ira de Laura Ingraham, periodista que recela del movimiento #MeToo y se mofa de los latinos que no hablan correctamente inglés. Ingraham utilizó la famosa frase “Shut up and dribble”, algo así como que se dediquen a jugar. Esa frase fue respondida de manera unánime por deportistas de la NBA. “Cuando la escuché me pareció una increíble muestra de arrogancia” dijo Gregg Popovich.
Más recientemente, Pau Gasol escribió una carta abierta en la que habla de la admiración que siente por la NBA. “Me anima ver que esta liga está cogiendo el mando en tantas cuestiones importantes. Lo veo cuando abordamos juntos algo tan urgente como ‘Black Lives Matter’. Lo veo cuando Adam Silver marcha en el desfile LGTBI. Lo veo cuando Curry y LeBron le siguen mostrando al mundo que nadie es demasiado famoso para alzar su voz por lo sus pensamiento” expresaba el ala-pívot de San Antonio Spurs.
El último en hablar de un problema social fue Steve Kerr, refiriéndose a la polémica que rodea a la NFL. El movimiento conocido como ‘kneeling’ fue iniciado por Colin Kaepernick, arrodillándose durante el himno estadounidense como muestra de repulsa contra la violencia que sufre la comunidad afroamericana en Estados Unidos. Esta semana, la liga de fútbol americano ha hecho saber que sancionará a los jugadores que imiten el gesto del quarterback. “Están intentando usar el himno como falso patriotismo. Es idiota. Intentan asustar a la gente” comentaba Kerr sobre la decisión para terminar: “Estoy orgulloso de estar en una liga que entiende que patriotismo es la libertad de expresión y protestas pacíficas”.
Steve Kerr on the new NFL national anthem policy: “I think it’s just typical of the NFL... It’s idiotic" (via @MarkG_Medina) pic.twitter.com/LQ9mS4zVQv
— Bleacher Report (@BleacherReport) 24 de mayo de 2018
Con Adam Silver al frente, la liga se ha convertido en una competición unida contra las injusticias, comprometida con los oprimidos y un ejemplo para un mundo cada vez más individualista, cada vez menos comprometido con los problemas que no le afectan. La NBA ha demostrado tener claro que, aunque no nos salpique, debemos dar un paso al frente contra las injusticias y los abusos de poder