Según han publicado los compañeros de USA Today, DeAndre Jordan habría estado durante toda la temporada poniéndose en contacto con jugadores de los Rockets para expresarles su deseo de jugar en su ciudad natal. Según la misma fuente, Jordan les habría confesado a algunos jugadores de Houston su deseo de abandonar los Clippers el pasado mes de enero.
El problema es el dinero. Jordan tiene una ‘player option’ a cambio de algo más de 24 millones de dólares para la próxima campaña, algo que seguro que los Rockets no llegarían a pagarle. Si quisiera jugar en Texas, debería rebajarse mucho su salario. Así, teniendo en cuenta este aspecto económico, las posibilidades de que Jordan aterrice en Houston pasan porque los Rockets no puedan renovar a Clint Capela.
Tilman Fertitta, el propietario de los Rockets, ha declarado en múltiples ocasiones que igualará cualquier oferta que reciba Capela este verano. El único escenario en el que Jordan llegaría sería a través de un cange que llevaría a los Clippers a Capela, algo que parece improbable, dada la progresión de Capela en esta última campaña, en la que opta a conseguir el premio de jugador más mejorado de la temporada.
En todo caso, y si Jordan renuncia a los 24 millones de dólares para ser agente libre (todos los indicios apuntan a que eso es lo que hará), siempre cabría la posibilidad de que optara por ganar mucho más dinero y unirse al equipo de su ciudad natal para intentar ganar la NBA.