Los periodistas especializados de los Sixers se han llevado todo el verano vendiéndonos la moto sobre la mejora en el tiro de Ben Simmons y Markelle Fultz. Y yo no niego que no hayan trabajado, que Fultz no haya cambiado su mecánica y que Simmons haya mejorado algo su lanzamiento de larga distancia, pero no es admisible que llegue el primer partido de la temporada, ante el gran rival del Este, Boston Celtics, y ninguno de los dos jugadores se atreva a tirar un triple.
Simmons anotó el cincuenta por ciento de los tiros de campo que intentó (7 de 14) y Fulz se quedó en 2 de 7. Simmons no llegó al cincuenta por ciento de acierto en tiros libres (5 de 11), con unos números a la altura de Shaquille O'Neal. Y, lo dicho, no se atrevieron con los triples. Así, complicado que vayan a llegar lejos esta temporada, sobre todo si Saric, Covington y Redick manejan los porcentajes tan pobres que tuvieron en el choque.