Hemos sobrepasado ya hace algunas fechas el ecuador de la temporada regular en la NBA e Indiana Pacers continúa en el podium de la Conferencia Este junto a los Bucks y los Raptors. Por mucho que lo intentan, ni los Sixers ni los Pacers han conseguido adelantarles en la clasificación y, a día de hoy, lo cierto es que no sorprende a nadie.
Nate McMillan ha conseguido crear un equipo de verdad, sin una estrella clara, con Victor Oladipo como eje, pero con jugadores como Darren Collison, Bojan Bogdanovic o Domantas Sabonis que son capaces de liderar a la franquicia en cualquier momento.
Ayer, ante Charlotte Hornets, consiguieron una cómoda victoria en casa (120-95). Todo funcionó a la perfección. Oladipo fue el máximo anotador (21 puntos), Collison le escoltó (19 puntos y 9 asistencias) y Bogdanovic y Sabonis redondearon la tarea (16 unidades por cabeza). En los Hornets, Kemba Walker fue el máximo anotador con 23 puntos y Willy Hernangómez se quedó en 6.
Thad ➡️ Victor pic.twitter.com/TcDb1GQjBM
— Indiana Pacers (@Pacers) 21 janvier 2019
Al Bankers Life Fieldhouse de Indianápolis acuden a cada partido 18.000 aficionados para los que el baloncesto es el deporte rey, algo que no ocurre en el resto de pabellones, ya que Indiana es el único estado de Estados Unidos en el que el básket es el deporte más seguido, más amado.
Debido a la competencia, y a que a la plantilla le falta una mega estrella sin la que es muy complicado ganar, no parece que estos Pacers de McMillan estén destinados a ganar la NBA o jugar las Finales, pero seguro que van a dar espectáculo. Seguro que van a hacer sufrir a sus rivales (como hicieron con los Cavs de LeBron el año pasado).