Anthony Davis se ha cansado de jugar en los Pelicans y ha decidido desplegar sus alas y echar a volar en busca de un campeonato de la NBA. Así se lo hizo saber a la franquicia de New Orleans el pasado fin de semana, y este lunes saltaba la noticia abiertamente.
A partir de ese momento, un sinfín de declaraciones, comentarios y rumores de traspaso se sucedieron. Los únicos que faltaban por hablar eran los propios Pelicans. Pues bien, la franquicia ha roto su silencio hace unas horas con el siguiente comunicado:
"El pasado fin de semana, los representantes de Anthony Davis nos informaron que Anthony no desea firmar una extensión de contrato con nuestro equipo y, posteriormente, ha solicitado un traspaso. Aunque estamos decepcionados con esta decisión, la principal prioridad de nuestra organización es traer un campeonato de la NBA a nuestra ciudad y los fans de nuestro equipo para el éxito a largo plazo.
En relación con las conversaciones específicas de un traspaso, lo haremos en nuestra línea de tiempo. Una que tenga sentido para nuestro equipo y no será dictado por personas ajenas a nuestra organización. También hemos solicitado a la Liga que haga cumplir estrictamente las reglas de manipulación asociadas con esta transacción ".
Anthony Davis to Lakers backed because of LeBron James… but there’s a catch – EXCLUSIVE https://t.co/cYphTrCx4I pic.twitter.com/Dn0Svq0LJg
— stakefree24 (@SoccerTips_News) 29 de enero de 2019
Un comunicado duro y conciso, lleno de dardos envenenados. El primer palo para el propio Anthony Davis, al afirmar que la prioridad es llevar un campeonato a la ciudad, algo que AD ha visto imposible y por eso mismo se marcha.
Otro muy directo para Rich Paul, agente de LeBron y Davis y principal responsable de querer juntar a ambos en LA, cuando se dice que el traspaso "no será dictado por personas ajenas a nuestra organización".
Pero lo mejor viene al final. En la última frase, se insta a la NBA a revisar las reglas de manipulación relacionadas con traspasos. Es decir, los Pelicans están acusando indirectamente al mismo LeBron James y a los Lakers de tampering (manipular a un jugador para que fiche por un equipo, algo prohibido en la liga) y sugieren a la NBA que sean sancionados.
LeBron ha reconocido en varias ocasiones que le gustaría jugar con AD, y hasta llegó a cenar con él tras un partido de esta temporada. La NBA está investigando este caso y podría tener consecuencias para "El Rey" y la franquicia angelina.