La última canasta de Dirk Nowitzki

Quedaba menos de un minuto para que finalizase el derbi tejano entre San Antonio Spurs y Dallas Mavericks. Para que Dirk Nowitzki dejara de ser jugador de baloncesto profesional. Entonces, recibió la pelota en la bombilla, se levantó y clavó uno de sus tiros de toda la vida. El AT&T Center se vino abajo, Gregg Popovich comenzó a aplaudir y a la leyenda alemana se le saltaron algunos lágrimas.

Eso era todo. Se acabó. 21 años, 411 dobles-dobles y 41.211 puntos después, Nowitzki ya es historia de la NBA. Seguirán los homenajes, su número 41 será retirado , se le hará una estatua en el American Airlines Center, pero ya no podremos disfrutarlo más en una cancha de baloncesto. Su legado es enorme. Tanto, que es imposible negar que es el mejor europeo de la historia de la NBA. Gracias por tanto, Dirk.


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