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¿Son los Boston Celtics realmente aspirantes al anillo?

El acoplamiento de las incorporaciones, el nivel de los jóvenes o el potencial defensivo son algunos de los factores que pueden determinar la respuesta

Kemba Walker, el día de su presentación con los Celtics.

Tras el draft y la agencia libre, la plantilla de los Boston Celtics ha sido una de las que más modificaciones ha sufrido con grandes pérdidas como las de Marcus Morris, Al Horford o Kyrie Irving. Esta pequeña revolución se ha producido tras fracasar en una de las temporadas que más expectativas se habían depositado en el equipo, hablando algunos incluso de finales de la NBA antes de que comenzará el curso.

Sin embargo, el equipo ha realizado una serie de incorporaciones en los dos periodos nombrados anteriormente (Draft y agencia libre). Pero ¿son suficientes para poder mantenerse en la cresta de una ola que cada vez es más complicada? Para conocer la posible respuesta a esta cuestión es necesario tener en cuenta algunos detalles o factores que podrán ser indispensables para desequilibrar la balanza.

¿Unos recambios a la altura?

Si los dueños del Boston Garden quieren que su pabellón pueda volver a albergar una final deberán conseguir que Kemba Walker y Enes Kanter sean los mejores sustitutos posibles. Ya qué ambos tendrán un papel de riesgo al intentar que no se eche de menos a las dos estrellas que han emigrado del equipo. En el caso de que no logren este objetivo el equipo se verá bastante resentido en los dos lados de la cancha.

Las jóvenes promesas ante su oportunidad

Dadas las circunstancias el equipo no puede depender única y exclusivamente de dos jugadores que acaban de unirse a la franquicia. Por lo tanto, jugadores como Jason Tatum y Jaylen Brown deberán dar un paso al frente y mostrar el nivel que tan buenas sensaciones dejó en los playoffs de hace dos temporadas. Deberán ser pilares básicos en el esquema de Brad Stevens si quieren optar al máximo premio posible.

Gordon Hayward, un factor X

Sin ninguna duda el jugador sobre el que más encima estarán todos los focos y las más que probables críticas en caso de fracaso será el exjugador de los Utah Jazz. El alero está “obligado” a mostrar su mejor versión, tras una temporada de vuelta (tras un año en blanco por una lesión de tobillo) duditativa. Gran parte del peso del equipo recaerá sobre sus hombros teniendo que demostrar que vale los 34 millones que percibe. Sí logra volver a su mejor nivel, desde luego los Boston Celtics ganan mucha fuerza teniendo a un comandante para que dirija la faceta más importante, la defensa.

La defensa, la seña de identidad ante todo

Al igual que una pirámide, todo debe poseer una base y la del equipo más laureado de la NBA es su defensa. Brad Stevens es conocido por darle una gran importancia a esta faceta y por convertir a sus equipos en grandes muros impenetrables. Por lo tanto, el primer paso para el triunfo en el Boston Garden debe ser la recuperación de la defensa presionante y asfixiante que tan buenos momentos dejo en el pabellón. Partiendo de este comienzo, el resto de elementos serán útiles y relevantes, en caso contrario será muy difícil que el conjunto ocupe un lugar importante en la liga.