Análisis: Utah Jazz regresa a finales de los años 90

Tras el gran mercado de agencia libre que ha protagonizado el equipo de Salt Lake City, las expectativas están por todo lo alto

Mike Conley y Donovan Mitchell | Foto: utah jazz
Mike Conley y Donovan Mitchell | Foto: utah jazz

Si hablamos de ganadores del último mercado de verano en la NBA, se vienen a la cabeza nombres como Los Angeles Lakers, que han incorporado a Anthony Davis y varios jugadores de calidad por un precio ínfimo, Los Angeles Clippers, que han conseguido atraer a la pareja Paul George-Kawhi Leonard, los Brooklyn Nets, que han incorporado a Kevin Durant y a Kyrie Irving, pero hay un equipo que sin hacer ruido también ha hecho los deberes y de qué manera. Esta franquicia es la de Utah Jazz, el conjunto de Salt Lake City no solo ha mantenido a la columna vertebral y a su entrenador, sino que ha sumado varias piezas que les hacen ser un serio candidato.

Mantener a Rudy Gobert y darle aún más galones a Donovan Mitchell es todo un acierto para unos Jazz que confían, y de qué manera, en Quin Snyder. El entrenador implantó un juego muy europeo basado en el trabajo y la defensa y eso le ha servido para ser un gran equipo en temporada regular y pelear en playoffs sin grandes nombres, aunque faltaba un poco más. Por ello, a pesar de la salida de Ricky Rubio, han llegado dos grandes fichajes como Mike Conley y Bojan Bogdanovic.

El base viene para dar un salto de calidad ya no solo a nivel defensivo, sino que puede aportar algo más que lo que hacía el de El Masnou en cuanto a puntos y tiro exterior, todo un 'upgrade'. En cuanto al croata, su función de jugador 'visagra' como la de Joe Ingles es clara, aunque con roles distintos. El australiano aportará lo que todos saben, un fiable tiro exterior, mientras que el europeo, tras grandes temporadas en Indiana Pacers, puede ayudar en esa labor de alero versátil y ser dos tipos de garantías esté quien esté, y también asumir cierta responsabilidad ofensiva cuando sea necesario, es decir, un cóctel perfecto y un quinteto inicial de ensueño y bien armónico, sin grandes nombres pero que mejoran bajo la batuta de Snyder.

Añadido a todo esto, hay otro nombre que pasa desapercibido pero que puede ser clave como es el de Ed Davis. El ex de los Brooklyn Nets viene de jugar su mejor temporada en la faceta reboteadora y puede aportar esa descarga a un Gobert que tiene que ser el amo y señor del juego de pintura. Desde el banquillo tampoco hay unos nombres relucientes pero son suficientes como para mantener el gran nivel medio del equipo y no perder partidos, que al fin y al cabo es lo que importa. Jeff Green, Royce O'Neale, Dante Exum, Emmanuel Mudiay no son tipos de grandes alardes pero hacen la banca muy atractiva.

El objetivo es claro, llegar no solo a los playoffs, sino ser uno de los mejores equipos en temporada regular en una Conferencia Oeste que, es verdad que tiene un gran nivel, pero no tiene a ningún 'superequipo' que sea capaz de dominar de 'cabo a rabo'. Llegados a la postemporada y con el mejor récord posible, soñar es gratis en Sal Lake City y, añadir a tipos con experiencia como Bogdanovic y Conley, que no solo van a mejorar la producción ofensiva, sino que están preparados para ese tipo de partidos, solo ellos mismos pueden ser su propio límite, sin duda, llegar a lo que se consiguió a finales de los noventa no es una mera fantasía, los motivos son reales.

Comentarios recientes