En su segundo episodio, la serie de Netflix 'The Last Dance' se centra en la figura de Scottie Pippen. El segundo mejor jugador de los mejores Chicago Bulls de la historia se operó justo antes del inicio de la temporada 1997/98, la del sexto anillo que relata el documental, algo que no gustó a Michael Jordan, pero que Steve Kerr admite entender perfectamente.
Pippen decidió no operarse en verano para no perderse nada de la temporada siguiente y hacerlo justo al final para echarle un pulso a la franquicia: era el sexto jugador mejor pagado, el 122 de la NBA, pese a que era el segundo mejor jugador de los Bulls y uno de los mejores de la NBA en esos momentos.
Esto fue lo que opinó Jordan sobre la operación de Pippen: "Scottie se equivocó haciendo lo que hizo. Podía haberse operado antes, justo cuando acabó la temporada y hubiera estado preparado para el inicio de campaña. Scottie estaba tratando de poner en jaque a la directiva para que cambiaran su contrato, algo que nunca iban a hacer".
El hecho de que Pippen no pudiera jugar los primeros meses de la campaña 97/98 hizo que los Bulls tuvieran problemas para arrancar y para lograr los resultados que se esperaban de un equipo que venía de ganar 5 anillos en 7 años. A pesar de ello, Steve Kerr no opina lo mismo sobre lo que la plantilla pensaba en esos momentos sobre la operación de Pippen:
"En absoluto estamos resentidos con él. Todo el mundo respetaba mucho a Scottie. Sentíamos su frustración. Seguramente debía ser el segundo jugador mejor pagado de la NBA en esos momentos o al menos uno de los cinco mejores. Así que no, nadie le echó en cara o se molestó porque se operara tarde. Lo comprendimos y le dejamos su espacio. Iba a estar preparado para ayudarnos en la segunda parte de la temporada".