Sarunas Jasikevicius, una leyenda como timón para un equipo de estrellas

Analizamos su perfil como entrenador y la relación turbulenta que tenía con el FC Barcelona los últimos años, así como su etapa como jugador.

Sarunas Jasikevicius, qué tipo de entrenador es. Foto: gettyimages
Sarunas Jasikevicius, qué tipo de entrenador es. Foto: gettyimages

Hay personalidades especiales en el mundo del deporte, gente con carisma, con fuerza, capaz de involucrar a cualquiera en un proyecto común y transmitir sensaciones únicas. Es el caso de Sarunas Jasikevicius, leyenda del baloncesto lituano y referente en Europa primero como jugador y, desde hace poco tiempo, como entrenador. Dirigió a algunos de los mejores equipos europeos desde su posición de base haciendo gala de un equilibrio único entre inteligencia y garra, que ha sabido transferir a los banquillos. Su fichaje con el FC Barcelona supone el regreso del hijo pródigo, la reconciliación con un equipo que le dio todo y con el que no se entendía en los últimos tiempos.

Y es que el club catalán apostó por Jasikevicius cuando apenas era un joven prometedor y con Svetislac Pesic en el banquillo. Aterrizó en España con 24 años, después de haber competido con Lietuvos Rytas y Union Olimpija. Había ya muchas miradas puestas en él, pero el club catalán supo moverse bien y reclutó un jugador que fue algo más que eso. Su hambre ganadora emocionó en el Palau y en su tercer año allí, se proclamó campeón de la Euroliga y MVP de la competición. Compartió cancha con Pau Gasol en la eclosión del de Sant Boi, ofreciendo un espectáculo pocas veces visto entre base y pívot en Europa, que quizá podría retomarse esta temporada, con uno en el banquillo y otro en la cancha.

Militó en otros muchos equipos míticos, como Maccabi Tel Aviv y Panathinaikos, en los que también fue campeón de Euroliga, o Fenerbahce y Lietuvos Rytas, pero en su cabeza siempre estaba volver a la que considerada su casa. Lo hizo en la 2012/13, ya lejos de su nivel, y se prometió a sí mismo retomar su relación con el club catalán desde otro prisma. Tras un paso poco prolífico por la NBA, con Indiana Pacers, Sarunas adquirió una nueva visión del baloncesto que ha sabido aplicar en su carrera como entrenador. Apenas unos meses después de retirarse en el Zalgiris Kaunas, el equipo de toda Lituania, se enroló como asistente.

Humildad, trabajo diario y ambición fueron los aspectos que le llevaron a asumir las riendas del equipo en 2016, cuando estaba en una profunda crisis deportiva y económica. En cuatro temporadas ha demostrado su racionalidad como gestor económico, habilidad para sacar talentos de la cantera y buen ojo a la hora de detectar jóvenes talentos que incorporar a bajo precio y que se han revalorizado bajo su tutela. Clasificó para los playoffs de Euroliga en la 2016/17, 2017/18 a un equipo cuyo presupuesto era de los más bajos de toda la competición, volvió a conectar a toda la afición y fue competitivo incluso cuando le esquilmaron el equipo después de cada temporada.

Kevin Pangos o Brandon Davies vivieron sus mejores momentos bajo su tutela y ahora se encontrará con ellos en Barcelona. Ambos tendrán que explicar a sus compañeros cómo es un hombre que inspira respeto y exige disciplina. En un conjunto plagado de estrellas como es el FC Barcelona, nada mejor que una leyenda que considera innegociable el trabajo diario y generosidad en el esfuerzo, y que no tiene reparos en sentar a grandes estrellas si no están dando el máximo. Obseso de la defensa como un elemento que permita correr y encontrar posiciones abiertas, Jasikevicius asegura un baloncesto vibrante cuyo espectáculo solo es la consecuencia de bajar el culo en la canasta propia.

Protestón como el que más con los árbitros, sabe que su aura ganadora le da más licencias que a otros. La directiva del equipo blaugrana tendrá que dar un paso a un lado y otorgar plenos poderes a un hombre que renunció a entrenar al equipo hace dos temporadas porque no tenía garantías de ello y no le gustaba la directiva culé. "Pasan cosas raras en ese club, no entiendo quién toma las decisiones. Han hablado conmigo, pero no todos estaban convencidos de mi fichaje", llegó a decir en palabras recogidas por Gigantes.

En esta ocasión sí se han dado todas las circunstancias para volver a disfrutar de una personalidad única como es la suya. Considera a sus jugadores como familia, y como tal les trata. Alternando cariño y reconocimiento con broncas que solo la mutua confianza puede soportar. Se necesitará de paciencia desde la directiva y generosidad por parte de los jugadores, que deben dejar a un lado su ego y estar dispuestos a cambiar cosas en sus rutinas por un bien común. Será el mayor reto de Saras; trasladar su gestión de un equipo humilde a una pléyade de estrellas. Sarunas Jasikevicius vuelve como el hijo pródigo llamado a despertar al FC Barcelona.

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