La dinastía de los siempre polémicos Ball suspira con esperanza ante el próximo aterrizaje en la liga de LaMelo Ball, un hombre llamado a dominar el baloncesto mundial merced a un potencial enorme que ha sido pulido en Australia y que se ve siempre amenazado por las aseveraciones fuera de tono de su padre, Lavar Ball. La polémica persigue a estos tres jóvenes hermanos que fueron presentados como los nuevos mesías de la liga, pero después de que Lonzo Ball no esté pudiendo responder a todas las expectativas en sus primeros años en la liga, el NBA Draft 2020 confiere la posibilidad a LaMelo de ser uno de los picks más elevados.
"Siento que nací para esto, no percibo presión en poder ser el número 1, es solo baloncesto", decía el potente base en unas palabras alentadoras recogidas por la web oficial de la NBA. Haber dado el salto al profesionalismo con apenas 16 años ha proporcionado experiencias muy valiosas a este jugador que huye del rango medio y aprovecha su potencia para hacer potentes penetraciones a canasta, lo cual se ve facilitado por su latente amenaza desde el triple. Imperial en ataque, sus prestaciones defensivas no son nada desdeñables y el haber jugado en Lituania y Australia le ha enseñado el camino de la dureza defensiva que debe imprimirse.
¿Qué franquicias se adaptan mejor a su juego?
Con todo, su mayor es virtud es la visión de juego y excelente capacidad de pase. Aúna las virtudes de un playmaker a la vieja usanza con las de un base anotador y potente del siglo XXI, para erigirse en uno de los jugadores más apetecibles de esta hornada. Minnesota Timberwolves podría reclutarle, aunque si finalmente se decide por Edwards, los pasos de LaMelo Ball serían insondables. No parece probable que acabara en Golden State Warriors, eclipsado por Curry, ya que está preparado para liderar un equipo, por lo que no sería descartable un traspaso a alguna franquicia que le dé las llaves de la ciudad y le permita desarrollar todo su potencial.