Chicago Bulls y un problema inesperado con Zach Lavine

La estrella de Chicago Bulls muestra su descontento por no haber recibido el dinero que creía merecer y abre la puerta a una salida si esto no funciona.

Zach Lavine, temporada crucial. Foto: gettyimages
Zach Lavine, temporada crucial. Foto: gettyimages

Pocos equipos hay en la NBA en esta nueva temporada que susciten más ilusión y expectativas que Chicago Bulls. Los de Illinois han completado un plantel de lujo en el que la calidad de máxima estrella que tenía Zach Lavine en los últimos años, puede verse en entredicho por otros nombres ilustres como los de Lonzo Ball, DeMar DeRozan o Nikola Vucevic. Está por ver cómo se produce el encaje de todas estas piezas en un esquema de juego que debería apostar por posesiones cortas y agresividad de cara al aro. En palabras recogidas por ESPN, el bueno de Lavine deja entrever que quiere seguir progresando como jugador y que con esta plantilla lo ve difícil, pero que un triunfo colectivo compensaría todo.

El descontento viene de la imposibilidad que han tenido los Bulls de ofrecerle un contrato máximo, con el fin de reclutar talento y optar al anillo. "Al final esto es un negocio, hay cosas que no puedo controlar. Yo voy a seguir dándolo todo en la cancha y creo que ganar borraría todos los problemas. Está claro que esta temporada puede ser crucial para mi futuro y el de la franquicia", asevera con un notable ego un jugador que se consideraba merecedor de un contrato máximo, y al que no parece convencerle ni siquiera el proyecto deportivo más que ambicioso que han montado en torno a él. "Dejaré que mi parte comercial hable por sí misma cuando sea el momento y voy a demostrar qué tipo de jugador soy ayudando al equipo y procurando ser un mejor líder cada día", declara.

Zach Lavine cree que debería haber recibido el máximo contrato posible

No parece una buena manera para iniciar una pretemporada que la gran estrella del equipo muestre cierto resquemor y resentimiento con la gerencia, y ponga de manifiesto de forma tan clara que le ha dolido no ser recompensando económicamente como él cree que merecía. DeMar DeRozan es un jugador que aglutina mucho balón y tiros tras bote, mientras que Lonzo Ball debería dirigir el equipo con inteligencia y ser protagonista en ataque, lo cual puede obligar a Zach Lavine a ser mucho más humilde y renunciar a protagonismo individual por un bien colectivo. Estas declaraciones no vaticinan que esté muy dispuesto a hacerlo, por lo que un buen arranque de temporada para Chicago Bulls puede ser clave para que esto funcione.

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