No debe ser nada fácil erigirse en el gran líder de una franquicia como Boston Celtics con apenas 23 años, pero un jugador como Jayson Tatum no puede eludir esa responsabilidad. Su potencial infinito y talento únicos son perceptibles desde el mismo día de su debut en la liga, pero esta temporada no está rindiendo al nivel esperado. La franquicia de Massachussets vaga sin pena ni gloria por la Conferencia Este y no parece disponer de demasiadas expectativas para seguir creciendo, a no ser que haya algún traspaso o, por supuesto, las estadísticas NBA de su gran estrella mejoren sustancialmente. Y es que Tatum está amasando mucho volumen de lanzamiento, algo que no impide que tenga unos porcentajes bajos.
La selección de tiro está fallando de manera evidente en Boston, con Jayson promediando más de 20 lanzamientos por partido y registrando un porcentaje de acierto menor al 40%. No son números propios de una estrella como él y, sobre todo, esconden una realidad evidente: el pulso con Brown y Schröder para demostrar que él es la estrella del equipo. Se está generando poco juego, la pelota no circula y gran parte de la responsabilidad ofensiva es asumida por un Tatum muy precipitado por momentos. La llegada de un base como el germano no ha propiciado una circulación de bola fluida, ni siquiera un hombre grande experimentado como Horford, y el alero lo que hace es buscar soluciones por su cuenta y demasiado deprisa.
Jayson Tatum shot 2-16 tonight.
He is 8th in the league in made shots despite being 1st in attempts.
Tatum is shooting 39.5% on 21.8 attempts per game — only 5 players have shot below 40% on 20+ attempts per game in a whole season since the shot clock era (1954). pic.twitter.com/08AjNjUdmE
Solo 5 hombres en la historia de la NBA han terminado una temporada en estos números
Para lanzar 20 o más lanzamientos por partido como promedio en la NBA hay que gozar del estatus de estrella; es por ello por lo que casi nadie que haya amasado ese volumen de tiro registró unos porcentajes tan malos como los de Jayson Tatum. Anteriormente, solo Dolph Schayes (1958 y 1961), Michael Adams (1991), Allen Iverson (2002), Antoine Walker (2002) y Baron Davis (2004) terminaron un curso en estos términos numéricos, pero salta a la vista que muchos de ellos eran bases, con menos recursos físicos para anotar que un jugador como la actual franquicia de Boston Celtics. Es preciso mejorar sensaciones inmediatamente y anotar con más fiabilidad.