Ahora o nunca. Bol Bol es consciente de que el paso de joven promesa de estrella a jugador olvidado por completo puede producirse de manera veloz y se estaba marchitando de manera evidente en Denver Nuggets. Hastiado por la falta de oportunidades con que Michael Malone lleva tiempo castigándole, el sudanés e hijo del mítico Manute Bol, el jugador de la NBA más alto de la historia, quiere buscar la oportunidad de hacerse con un hueco en la élite. Consciente de que proyectos de jugadores estelares han caído en el ostracismo, como Thon Maker recientemente, Bol está dispuesto a trabajar duro para fortalecerse físicamente y dar respuesta a las altas expectativas que Detroit Pistons tiene puestas en él.
Es el de los de LaMotown un movimiento muy interesante y razonable para un proyecto como el suyo. La reconstrucción está aún en un momento embrionario y se buscan ese tipo de jugadores jóvenes, repletos de ambición y que puedan desarrollarse de manera mucho más positiva de lo que algunos esperan. Con Cade Cunningham como gran referente de este proyecto, la ausencia de pívots de referencia en los Pistons favorece que Bol Bol pueda desarrollarse plenamente. Resulta evidente que debe adquirir algo de muscultura, pero sin pasarse ya que un rol muy notable que podría desempeñar el sudanés es ser un 5 móvil, con capacidad para abrir la cancha, pero también para desbordar por velocidad y juego de pies.
Bol Bol puede optar a ser segunda espada de los Pistons en el futuro
El movimiento en el mercado es realmente interesante porque Denver Nuggets ha podido precipitarse al desprenderse de un jugador tan talentoso por un precio de saldo. Y es que los de Colorado reciben a Rodney McGruder, jugador de 30 años con dilatada experiencia como hombre de banquillo y que puede ayudar en las posiciones de perímetro. Habrá que estar muy atentos a la evolución de un Bol Bol que ha transmitido muy buenas sensaciones en cada aparición y que llega al momento decisivo de su carrera profesional, ése en el que tendrá que poner en práctica todo lo que ha podido aprender junto a Jokic. La confianza de Detroit Pistons en él es máxima.