Breadcrumb
El desastre de los Lakers rebasa todos los límites imaginables
Analizamos los detalles que explican la prolongada de los angelinos, que pone en peligro su presencia en el play-in y la viabilidad de este proyecto.
Si algo puede salir mal, saldrá mal. Esta máxima acuñada como Ley de Murphy es lo que rige el destino de Los Angeles Lakers esta temporada, en la que apenas hubo tiempo para soñar con alcanzar el anhelado objetivo de luchar por el anillo. Lebron James no merece verse involucrado en una hecatombe de estas dimensiones, y más después de haber tenido que soportar una temporada perdida el pasado año. El trabajo de la gerencia provocó ya algunas dudas por la tendencia a fichar veteranos y la incompatibilidad de Russell Westbrook con cualquier equipo con aspiraciones. El Rey no puede imponer orden en medio del caos en que está sumido el equipo y Frank Vogel se muestra impotente al ver cómo Anthony Davis rinde a un pésimo nivel, no hay un base que ordene el juego y se acumulan las derrotas
Anclados en la novena plaza y con todas las esperanzas de resurgimiento tendiendo a desaparecer, tampoco están sabiendo comportarse en el mercado NBA. La degradación en cuanto a valor de mercado de un activo que se presuponía importante, como Talen Horton-Tucker, ha minimizado su margen de maniobra y no terminan de encontrar a nadie interesado en fichar a un Westbrook en el que no se tiene ninguna confianza. Las rémoras son tan grandes que ni siquiera parece que una mejoría milagrosa de la Ceja pudiera ordenar el desaguisado. El porcentaje de triunfos de los Lakers con Russ y Anthony jugando es menor del 50%, lo cual pone de manifiesto que ambos son un problema.
Lakers win percentage this season:
— StatMuse (@statmuse) February 10, 2022
.473 with Russell Westbrook
.457 with Anthony Davis pic.twitter.com/LrVEfBC74M
Los Lakers han ganado menos del 50% de partidos con Davis y Westbrook en cancha
No tienen manera de encontrar en el poste bajo a un pívot que huye de la zona y se empeña en lanzar a destiempo. Los secundarios son incapaces de encontrar el rumbo ante la falta de poder y Lebron James ofrece todo su esfuerzo, pero ni siquiera es suficiente para vencer a rivales de poca enjundia. Ante este panorama, no resultaría extraño que se hundieran de forma irremisible en este tramo final de campaña si no logran hacer algún movimiento antes del cierre del mercado. Pelicans y Blazers se erigen en unos perseguidores poco peligrosos, algo que les puede servir para mantenerse en el play-in, aunque con muy pocas esperanzas de resurgir en playoffs.