Skip to main content

¿Por qué Devin Booker no está en las quinielas por el MVP?

El máximo anotador del mejor equipo de la campaña regular siempre está en la lucha por ser el mejor. ¿Siempre? El propio Booker explica por qué no siempre es así

Devin Booker, estrella de Phoenix Suns.

La NBA actualiza cada semana su ránking por el MVP de la temporada en la NBA. El juego está entre tres hombres a estas alturas de la competición y nada lo va a cambiar: Nikola Jokic, Joel Embiid y Giannis Antetokounmpo. No hay dudas de que son los jugadores que, númericamente hablando, están dominando la competición. Sumando puntos, asistencias y rebotes revientan al resto. Es complicado luchar contra ellos. De hecho, es complicado luchar contra Jokic, ya que nadie en la historia de la liga ha sido capaz de mantener números semejantes (nunca un tío había sido capaz de coger 14 rebotes y repartir 8 asistencias cada noche siempre por encima de los 25 puntos, es una locura).

Por eso, al protagonista de este artículo no queremos meterle en el saco de estos tres, que a día de hoy son incomparables, pero sí en el del resto. Devin Booker promedia 26 puntos y 5 asistencias por partido en el mejor equipo, de largo, de la liga. De largo. Muy de largo, repito. A pesar de ello, es noveno en el ránking oficial de la NBA por ser el MVP. Por detrás de Ja Morant, Luka Doncic, Jayson Tatum, Stephen Curry y DeMar DeRozan. Está por delante de Kevin Durant, que seguro que lo pasa esta semana. Seguro.

Isiah Thomas

Isiah Thomas escribió un tuit comentando que el máximo anotador del mejor equipo de la liga siempre había estado en las conversaciones por ser el MVP. Haciendo referencia a que Devin Booker no lo estaba. El propio Booker contestaba el tuit de la siguiente forma: "Lo aprecio pero el "criterio" cambia dependiendo del nombre del jugador".

No le falta razón al bueno de Booker. Meter más de 25 puntos por partido en un equipo que es tan dominante en la competición debería meterte, al menos, en las conversaciones. Pero nadie lo hace. Nadie. Booker parece que pasa por allí como si nada. Es lo que hay.