Quizá la presente campaña no sea recordada para siempre por las eclosiones meteóricas de novatos, pero sí por la gestación de proyectos de jugador muy notable. Cunningham y Mobley apuntan maneras como grandes estrellas del futuro, mientras que Scottie Barnes es quien ha mostrado con más consistencia sus virtudes de gran jugador. Posiblemente no sea el jugador más espectacular y carismático, pero este joven capaz de ocupar diversas posiciones en la cancha ha dado un salto cualitativo a Toronto Raptors, en una campaña muy meritoria para él y en la que ha mostrado virtudes, pero también el enorme potencial que va a desarrollar con su ética de trabajo.
Barnes ha terminado la campaña regular promediando 15 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias, unos números que hablan muy a las claras de sus muchas habilidades y su desparpajo para involucrarse en muchas tareas en la cancha que solo pueden ser asumidas con un novato que tenga ese aura de estrella en ciernes. En el siglo XXI, los únicos rookies que han presentado estos números son nombres ilustres como Ben Simmons, Luka Doncic y Blake Griffin. El ecosistema de los Raptors ha favorecido el aterrizaje en la liga de un hombre que ha terminado con el mejor PER de todos los rookies, prueba irrefutable de su polivalencia como jugador.
Rookies to average 15/7/3 since 2000:
Blake Griffin
Ben Simmons
Luka Doncic
Scottie Barnes
All of them won ROTY. pic.twitter.com/ERvYZLRw5F
Scottie Barnes ha sido top-3 de rookies en todos los aspectos fundamentales del juego
Ha sabido ir asumiendo distintos roles en el equipo, pero está en el top-3 en puntos, rebotes, asistencias y tiros de campo promediados. Es el tipo de jugador que todo entrenador de la liga querría tener, y mucho más apreciando el inmenso margen de crecimiento en todos los aspectos del juego que posee. Se ha visto imbuido de un espíritu competitivo que habrá calado muy hondo en su personalidad y la manera en que están compitiendo hasta el final habla muy bien de lo que se puede esperar de Scottie Barnes.