Campañas meritorias de equipos con pocos expectativas, sorpresas positivas que amenazan con romper el status quo y decepciones notables de franquicias con objetivos gloriosos. Así se resume lo que está sucediendo en la temporada NBA 2022/23, donde la Conferencia Oeste luce algo más débil de lo habitual por la bajada de nivel de los Suns, los Mavs, y las dos franquicias angelinas, en especial, los Lakers. El Este gana terreno con irrupción de plantillas jóvenes como la de los Cavs o los Pelicans, pero ¿tienen lo necesario para ganar el anillo?
Una cosa es brillar en la temporada regular y explorar los límites preestablecidos, y otra muy distinta supone mantener ese nivel de excelencia durante los playoffs. Da la sensación de que plantillas como las de los Cavs, Knicks o Pacers están algo faltas de talento, mientras que Miami Heat se hunde de forma inmisericorde en la tabla. Tampoco los Pelicans o los Kings dan sensación de poder dar ese último paso de cara al anillo, como tampoco unos Mavericks demasiado dependientes de Doncic. La única gran duda radica en si Philadelphia 76ers podrá seguir evolucionando o no se podrá filtrar entre el repóker de favoritos.
Philadelphia 76ers, única duda que podría ampliar la nómina de candidatos
Boston Celtics parece estar un peldaño por encima del resto, mientras que la pugna entre Denver Nuggets y Memphis Grizzlies se antoja apasionante y ambas franquicias transmiten la poderosa sensación de estar preparadas para el asalto definitivo a la gloria. En el Este, la competencia de Brooklyn Nets y Milwaukee Bucks es feroz, con estrellas rutilantes que saben lo que es ganar anillos y gestionar las emociones en momentos cumbre.