Denver Nuggets y Los Angeles Lakers vuelven a enfrentarse en las Finales de la Conferencia Oeste. Lo hacen en playoffs por primera vez desde esa burbuja en la que los angelinos fueron muy superiores. Ahora todo ha cambiado y los de Colorado llegan en su mejor momento, con el factor cancha a favor. Nikola Jokic, su gran estrella, confía en sus posibildades.
"No hemos jugado con este tipo de Lakers [equipo]", dijo Jokic. "Así que éste va a ser básicamente un equipo nuevo para nosotros. Probablemente todo es nuevo, todo es diferente. Están jugando increíble en estos playoffs. Desde la fecha límite [del traspaso], están jugando realmente bien".
Jokic también habló elogiosamente de Davis, su gran homólogo. Esta será la mayor prueba de Jokic esta postemporada tras enfrentarse a Karl-Anthony Towns y Rudy Gobert, de Minnesota, en la primera ronda, y a Deandre Ayton, de Phoenix, en la segunda.
"AD es un escolta en un cuerpo de 7 pies y 2 pulgadas", dijo el alero de los Nuggets Aaron Gordon. "Es capaz de manejar el balón muy bien, capaz de provocar faltas, así que tienes que ser consciente con tus manos. Es capaz de tirar de media distancia, de fadeaway por encima de ambos hombros, simplemente su paquete de habilidades siendo tan grande".
Mike Malone
El entrenador de Denver, Michael Malone, dice que Jokic siempre ha sido así de grande en la cancha pero que, en los años transcurridos desde la burbuja, ha madurado. "Nikola ha sido para mí una definición de grandeza desde hace tiempo", dijo Malone. "La consistencia con la que juega, el nivel al que juega, es algo que te maravilla a veces. [Pero ha cambiado. Se ha casado, es padre, ha madurado.