La NBA ha quedado marcada este fin de semana por el impactante traspaso que ha enviado a Karl-Anthony Towns de Minnesota Timberwolves a New York Knicks a cambio de Julius Randle, Donte DiVincenzo y una primera ronda del Draft.
Impactante porque los Timberwolves, a priori, no necesitaban moverse después de una temporada donde fueron finalistas de Conferencia tras eliminar a los vigentes campeones, Denver Nuggets, en 7 partidos. Sin embargo, hay una razón principal por la que se tuvo que dar el traspaso.
Minnesota estaba ahogado con el tema salarial, e iba a entrar en un punto de difícil retorno en cuanto al impuesto de lujo. Si no llegan a traspasar a Towns, según el New York Times, los T-Wolves se habrían visto obligados a deshacerse de Naz Reid y Nickeil Alexander-Walker.
De primeras parece menos negativo que ambos se fueran antes que KAT. Pero la realidad es que Reid viene de ser Sexto Hombre del Año y Alexander-Walker otro de los hombres más importantes de la rotación. Con la salida de Towns, se mantiene a un hombre titular y nivel All Star como es Julius Randle, e incluso se refuerza la segunda unidad con DiVincenzo.
Además, lo que han sacado por Towns está muy lejos de lo que habrían conseguido traspasando a Naz Reid y Nickeil Alexander-Walker.