Hay jugadores que enamoran por su capacidad para transmitir emociones con sus habilidades y carisma. Uno de ellos es LaMelo Ball, pero la mala fortuna nos ha privado demasiado tiempo de su talento. En una nueva temporada con Charlotte Hornets, para la que está pudiendo prepararse en plenas condiciones, se esperan grandes cosas de él.
Si bien es cierto que Charlotte Hornets no parece tener aspiraciones reales para conquistar ningún objetivo competitivo ambicioso, el mero hecho de que el proceso de maduración del equipo siga bajo la batuta de LaMelo Ball, hace que sea un foco de interés. Pases imposibles, fluidez en el bote, inteligencia táctica, velocidad y talento anotador. Todo eso es lo que ofrece el menor de los Ball, que necesita encontrar continuidad y dejar atrás las lesiones para mostrar todo su potencial.
No parece sencillo que esta franquicia pueda construir un proyecto ganador con él como referente, por lo que muchos especulan ya sobre la posibilidad de que, pronto, ponga rumbo a un equipo grande, como Los Angeles Clippers. Este es el destino marcado por su padre, LaVar Ball, pero al que solo podrá optar LaMelo Ball si consigue rendir a buen nivel esta campaña y dejar atrás las lesiones de tobillo de forma definitiva, esas que tanto han lastrado su progresión hasta ahora.