Hay identidad, experiencia y gen ganador, intangibles difíciles de conseguir y aún más complicados de plasmar. Los Angeles Clippers no es el único más fiable y dominante en temporada regular, pero sabe a lo que juega y es consciente de que cuando sus estrellas se inspiran, pueden vencer a cualquier. Kawhi Leonard parece haber activado ya el modo playoffs y meten miedo en la Conferencia Oeste.
Considerar firmes contendientes a un equipo que lleva todo el curso coqueteando con el play-in puede ser visto como algo surrealista por muchos, pero quienes conocen bien los entresijos de Los Angeles Clippers tienen claro que no se puede banalizar el nivel competitivo que puede alcanzar este grupo. James Harden y Kawhi Leonard son capaces de elevar su nivel cuando llega el tramo decisivo de cada temporada, infundiendo una energía especial a sus compañeros.
Son gente curtida en mil batalla, cómoda con su papel de equipo sin grandes expectativas para los aficionados generalistas, pero con un nivel de confianza que les hace ser muy peligroso. Lucharán hasta el final por una sexta plaza que les permita evitar el play-in, y en caso de no lograrlo, confiarán en unas habilidades defensivas a nivel colectivo impresionantes, con Batum y Dunn como referentes, así como con el desequilibrio de secundarios como Bogdanovic, Jones o Coffey, y con el dominio en la pintura de Zubac. Pero, sobre todo, donde estén James Harden y Kawhi Leonard puede ser lugar para la gloria. Los Angeles Clippers tiene mucho que decir.