Uno va a las redes e incluso expertos periodistas intentan analizar lo sucedido desde el punto de vista de Los Angeles Lakers, en especial hablando de JJ Redick. Pero la cosa ha sido muy simple: Minnesota Timberwolves ha ganado porque tiene mejor equipo: tiene estrellas al nivel y, sobre todo, tenía mucho más banquillo y mucha mejor defensa.
Que el quinto partido lo haya ganado Rudy Gobert con 27 puntos y 24 rebotes (ambas mejores marcas de su carrera) explicaba a la perfección lo sucedido en una serie en la que a los Lakers les ha faltado físico. Claramente. Han sufrido muchísimo para controlar su rebote defensivo y eso ha acabado siendo determinante. Luego nos podemos ir al estado físico de Luka, al de LeBron, a la verdadera calidad de Austin Reaves o a lo mal que ha planteado las cosas Redick, pero un equipo con Jaden McDaniels, Julius Randle, Rudy Gobert, Anthony Edwards, Naz Reid, Donte DiVincenzo y Nick Alexander-Walker simplemente te ha pasado por encima.
Anoche te gana con 0 de 11 en triples de Edwards. De hecho fue un 7 de 47 total para un 14%. La diferencia en el rebote fue abismal 54-37. Ahí ha estado la eliminatoria. A casa unos Lakers que deberán planificar bien el proyecto Luka Doncic. Necesita físico y centímetros a su alrededor para poder hacer el daño que hacía con Dallas.