Puede resultar paradójico que un equipo que no se ha clasificado ni para el play-in de este curso, pueda erigirse en uno de los favorito al anillo en la próxima temporada. Así es la NBA, un permanente campo de oportunidades en el que Philadelphia 76ers se erige en una gran posible revelación de cara a la próxima campaña. Repasamos los motivos.
Un cocktail explosivo puede estar gestándose en torno a Philadelphia 76ers. Tomarse las crisis como oportunidades suele ser una buena manera de afrontr momentos malos y da la sensación de que Daryl Morey tiene entre manos una posible revolución. Todo pasa por una buena recuperación de Joel Embiid, una reaparición de Jared McCain al nivel que mostró en el inicio del pasado curso, una versión de Quentin Grimes como la que se vio en el tramo final y una selección con el pick 3 del Draft que puede otorgarles el empujón definitivo.
La gran incógnita es qué hacer con Paul George, abriéndose varios caminos para resolver su situación. El más plausible podría ser desprenderse de él a cambio de picks futuros o jugadores de rol, siendo determinante sanear económicamente las cuentas prescindiendo de un jugador que ha decepcionado mucho. Otros creen que es preciso darle un voto de confianza y que, cuando el ecosistema del equipo funcione, él volverá a ser un jugador diferencial. Lo cierto es que Philadelphia 76ers tiene todas las papeletas para brillar en 2026.