No suele haber demasiado seguimiento en torno a la Summer League, pero todo buen aficionado español al baloncesto tendrá un ojo puesto en lo que suceda entre el 6 y el 21 de julio. Serán dos semanas frenéticas con jóvenes intentando demostrar su valía y, entre ellos, cuatro jugadores españoles que quieren gestar su salto a la NBA.
Hacía mucho tiempo que la presencia española no estaba tan reducida en la NBA como este pasado curso, siendo Aldama el único representante. Todo indica que eso cambiará esta próxima temporada, teniendo Hugo González muchas papeletas para ser un jugador de la plantilla regular de Boston Celtics. Para ello, nada mejor que cuajar buenas actuaciones en la Summer League y demostrar al staff técnico de los de Massachussets que puede ser un jugador muy útil y con enorme proyección.
El madrileño es quien parece tenerlo más claro, sin tener que afrontar esas dos semanas como si fueran un gran ultimátum. Esa sensación es la que sí reinará en el caso de Izan Almansa, cuyo deslucido paso por Australia y el positivo por marihuana reciente, han limitado mucho su futuro. Consiguió in extremis un contrato exhibit 10 con Philadephia 76ers y tendrá que ofrecer su mejor nivel si quiere ganarse un hueco, aunque sea, en la G-League, y optar a un contrato two-way.
Situación idéntica a la de Izan es la que tendrá Isaac Nogués, el especialista defensivo de perímetro que ha firmado ese tipo de contrato mencionado anteriormente con Sacramento Kings. Sus actuaciones pueden ser claves para su futuro. Quien ya lo ha conseguido es Eli Ndiaye, cuya firma con Atlanta Hawks hace que la Summer League pueda ser determinante para su futuro. Si logra sorprender a los técnicos de los de Georgia podría dar un paso adelante clave para ganarse minutos en la NBA.