Después de conquistar el anillo en 2024, los Boston Celtics ya han sufrido la salida de tres piezas clave de aquel equipo campeón: Jrue Holiday y Kristaps Porzingis fueron traspasados, mientras que Al Horford se marchó en la agencia libre.
Pero las salidas podrían no haber terminado aún. Según Michael Pina en The Ringer, el presidente de operaciones Brad Stevens podría verse obligado a traspasar a otro jugador querido por la afición en su intento de reducir el gasto salarial y esquivar las duras sanciones del impuesto de lujo repetido.
A pesar de los mensajes tranquilizadores de Stevens, los Celtics siguen metidos de lleno en la “second apron”, y están aproximadamente 20 millones de dólares por encima del impuesto de lujo. Todo apunta a que se realizarán más movimientos durante la temporada para aliviar la masa salarial.
Entre los posibles candidatos a salir están Anfernee Simons y Georges Niang, aunque el nombre que más dolería ver partir es el de Sam Hauser. Simons llegó recientemente como parte del traspaso por Holiday, así que aún no tiene vínculo emocional con la afición. Lo mismo ocurre con Niang, que ni siquiera ha debutado con la camiseta de los Celtics. Pero Hauser… ese es otro tema.
La importancia de Hauser para los Celtics
El alero ha sido un tirador letal desde el banquillo durante sus cuatro temporadas en Boston, promediando un impresionante 42% en triples. En la pasada campaña jugó 21,7 minutos por partido y aportó 8,6 puntos de media. Además, apenas ha iniciado el primer año de su contrato de 4 temporadas y 45 millones de dólares, lo que representa un promedio anual de 11,25 millones. Su salida representaría un gran alivio financiero para la directiva.
Simons, por su parte, está en su último año de contrato con un salario de 27,7 millones de dólares, por lo que también es muy probable que sea traspasado antes de llegar siquiera a debutar en el TD Garden.