Nunca puede subestimarse el impacto que un jugador veterano otrora gran estrella de la competición, puede tener en la lucha por el anillo. Kevin Love deshoja la margarita para decidir dónde juega el próximo curso, dejándose querer por los cuatro equipos pertenecientes a los dos mercados más importantes de la NBA.
Sigue siendo un jugador capaz de aportar cosas importantes y ser una garantía desde el banquillo. Su inteligencia de juego es enorme, puede modificar dinámica con su capacidad reboteadora y de pase largo, así como abriendo la cancha. Todas las franquicias NBA conocen bien las virtudes de Kevin Love, pero muy pocas son las candidatas a disfrutar de ellas el próximo curso. Según Hoopshype, a sus 36 años, Love quiere pertenecer a un gran mercado, restringiendo sus posibilidad de firma por equipos de Nueva York o Los Angeles.
Así pues, no sería descabellado pensar que pudiera engrosar la plantilla de unos Clippers cuyo núcleo de jugadores es mayor, pero que podrían sacar jugo a Kevin Love. La necesidad de los Lakers por tener jugadores interiores podrí hacer que pujen por él si sale barato, mientras que los Knicks pueden ser la opción ideal. Más lejana parece la opción de unos Nets que aún no están en disposición de ofrecer al jugador un ecosistema en el que opte con ciertas garantías al anillo.