Derrick Rose nació en Chicago, brilló en el baloncesto de instituto en Simeon High School y alcanzó la cima en su ciudad al convertirse en el MVP de la NBA. Su carrera y la urbe que lo vio crecer siempre han estado unidas, y esa conexión quedará grabada de manera definitiva cuando su camiseta con el número 1 de los Chicago Bulls sea retirada y colocada en lo más alto del United Center.
La franquicia anunció que la ceremonia se llevará a cabo el próximo 24 de enero, en un partido frente a los Boston Celtics que ya se perfila como uno de los momentos más esperados de la temporada regular. La expectación es tal que, alrededor del mediodía del jueves, la plataforma TickPick informó que el evento se convirtió en el partido más caro en la historia de los Bulls en su mercado, con un precio mínimo de entrada de 332 dólares.
La noticia emocionó profundamente a Rose, quien compartió un mensaje en su cuenta de Instagram tras conocerse la fecha. “El baloncesto me ha dado más de lo que jamás pude imaginar”, escribió el tres veces All-Star. “De Englewood a las alturas del pabellón, mi historia siempre ha tratado de hacer sentir orgullosa a la ciudad”.
La retirada oficial de su camiseta se producirá poco más de un año después de que el United Center celebrara el “Derrick Rose Night”, el 4 de enero de 2025, una velada en la que se anunció que su número 1 se sumaría a los de Michael Jordan (23), Scottie Pippen (33), Jerry Sloan (4) y Bob Love (10). Aquella noche, durante el descanso de un triunfo de los Bulls sobre los New York Knicks —equipo en el que Rose también jugó 152 partidos a lo largo de cuatro temporadas—, se vivió uno de los momentos más emotivos cuando Joakim Noah, excompañero suyo tanto en Chicago como en Nueva York, le dedicó un discurso que lo conmovió hasta las lágrimas.

Precioso homenaje a Rose
El homenaje continuó con un emotivo video dirigido por el propio Rose y narrado por su hijo PJ, para después dar paso a un discurso en el que el base recordó lo que había significado su trayectoria en la ciudad que lo vio nacer. “Ser grande significa que a veces vas a ser criticado”, expresó. “Debes mostrar el valor de que, aunque la gente no te aprecie o no esté de acuerdo contigo, yo confío en mis decisiones. Confío en que lo lograré. Yo quiero ser grande, tú quieres ser grande.
“Así que gracias, Chicago, por obligarme a ser grande, por poner esas expectativas sobre mí, sin entender que yo estaba intentando serlo desde el principio, y que no sabía que el entorno en el que me encontraba me estaba empujando a eso. Gracias a todos los que me vieron desde que estaba en sexto, séptimo, octavo grado, en las lesiones, en el MVP, en las derrotas de playoffs, en las victorias de playoffs, gracias”.